Si hay un lugar en Perú que se ha popularizado sobremanera en los últimos tiempos, este es la Montaña de los 7 Colores o Montaña Arcoiris (oficialmente llamada Vinicunca).

Guía para visitar La Montaña de los 7 colores o Arcoiris: tour desde Cusco

Desde Cusco es posible realizar una excursión de un día a esta maravilla natural, eso sí, tras muchas horas en carretera y alguna otra más andando. Nuestra experiencia, a pesar de todo fue muy positiva. Sin duda merece mucho la pena.

Montaña de los 7 Colores desde Cusco. Mapa

Distancia desde Cusco

Tour a la Montaña de los 7 colores: posibilidades y camino corto

Para contratar la excursión, basta con hacerlo durante la estancia en Cusco en cualquier de las muchas agencias que existen. Esta consiste en varias horas en furgoneta hasta un pequeño aparcamiento cerca de la montaña. Desde allí, hay que andar un tramo. Pues bien, es importante saber que existen dos caminos, y que dependiendo de lo que contratéis tendréis que andar más o menos tiempo (aunque la distancia en furgoneta aumente un poco). Nosotros hicimos el camino corto, unas 3 horas de ida y vuelta. Esta opción es la más factible.

Montaña de los 7 Colores

Semos felices

Precios del tour a la Montaña de 7 colores desde Cusco

Nosotros contratamos la excursión con la misma agencia (Machupicchu Reps) que usamos para el tramo hasta Ollantaytambo dos días atrás. Se encuentra bajo los arcos de la Plaza de Armas y pagamos 80 soles/≈ 22€/persona con desayuno y almuerzo incluido a la vuelta. ¿Lo peor de todo? Tuvimos que volver a madrugar muchísimo. A las 3.30h nos recogían en el alojamiento y daba comienzo la aventura.

Detalle del trekking hasta la cima

Detalle del trekking hasta la cima

Nuestra experiencia en La Montaña de los 7 colores o Arcoiris

Tras un parón para desayunar en un lugar donde hacía mucho frío, llegábamos al punto donde comenzaba el trekking a las 8.30h. El guía nos explicó que cada uno hacía el camino a su ritmo y que debíamos estar a las 12h en el mismo lugar. Todos los alrededores eran preciosos, con tramos nevados y un color en la tierra que invitaba a echar más y más fotos. Y por supuesto, alpacas y llamas pastando a su aire.

Comenzando la caminata a la montaña de los 7 colores

Comenzando la caminata

Dificultad de subida a la cima de la montaña

El camino de subida es sencillo casi todo el tiempo, excepto en su último tramo, que se vuelve empinado. A nosotros por momentos nos faltó el aire. Yendo despacio y con paradas no se debería de tener mayor problema. Hay gente local que ofrecía llevarte hasta el comienzo del tramo complicado en caballo por 60 soles (o 80 i/v). Pero como decimos, ese tramo es andando sí o sí. No hay que olvidar que estamos a más de 5000 m.s.n.m.

Gente local esperando clientes para transportarlos

Gente local esperando clientes para transportarlos

Altura de la Montaña de los 7 colores

Altura de la Montaña de los 7 colores

Alcanzando la cima: las espectaculares vistas de la Montaña de 7 colores

Y por fin llegábamos arriba. ¿Qué decir?. Que las fotos hacen justicia a lo que vimos con nuestros propios ojos. Un mosaico de colores como nunca antes habíamos visto y que se forma gracias a la composición de minerales presente en toda la ladera. La naturaleza y la fascinación que nos produce a cualquier persona cuando vemos algo que se sale de lo habitual. Aún con el palizón acumulado, ambos tuvimos claro que había merecido la pena el esfuerzo. Una vez más, las fotos hablan por sí solas.

La montaña en todo su esplendor

Nosotros frente a la Montaña de los 7 Colores

Panorámica desde la cima

Panorámica desde la cima

Cabe decir que en la cima hacía mucho frío. El camino de vuelta lo hicimos disfrutando de cada paso. Llegábamos perfecto de tiempo para salir de nuevo hacia Cusco, con una parada intermedia para comer. Sobre las 17h ya nos encontrábamos en el centro. Aprovechamos toda la tarde para realizar las últimas compras y tomarnos alguna cerveza para despedir una ciudad que nos había maravillado.

De vuelta a Cusco: una cena espectacular para cerrar el día

Para terminar de rematar el día, habíamos reservado para cenar en Limo, un restaurante que fusiona comida peruana y japonesa (cocina nikkei). Aunque algo más caro, fue una comida espectacular. Se encuentra en plena Plaza de Armas y pagamos 60 soles/≈ 16€ por persona.

Terminaba la primera parte de este gran viaje, tocaba cambiar de tercio y adentrarnos en el Amazonas 🙂