Con la excusa tan perfecta para viajar que es siempre el puente que nos brinda el día 1 de Mayo, día del trabajador, nos aventuramos a descubrir la capital de nuestro vecino peninsular. Tras un paso que nos encantó por Oporto y Guimaraes dos años atrás, estábamos deseando conocer más. Lisboa no ha hecho más que afianzar nuestro pensamiento sobre Portugal: un país maravilloso, con mucho por descubrir, un encanto particular y una gente amable a más no poder.

Principales barrios de Lisboa

La ciudad de las siete colinas, con una cuesta detrás de otra. Una luz mágica que se esconde en cualquier rincón y se refleja hasta en el callejón menos transitado. Una capital con mucha vida donde abundan la buena gastronomía, los tranvías y funiculares amarillos, el fado como himno y los bares sacados de mitad del siglo XX. Os dejo en este enlace de la web de la oficina de turismo con toda la información necesaria incluido el transporte público.

El tranvía lisboeta

Marcada sin duda por el gran terremoto que asoló a la ciudad en 1755, que hizo que más de la mitad de su gente falleciera de manera trágica, supo reconstruirse a si misma y renacer de nuevo de sus cenizas. Aún quedan restos que recuerdan la catástrofe, como el Convento do Carmo, una antigua iglesia en la que el día del terremoto, el 1 de Noviembre, día de todos los santos, el techo se derrumbó en plena misa.

Monasterio de los Jerónimos, pasado y presente

LX Factory, un centro moderno y alternativo donde se juntan toda clase de artes

De las mejores cosas que nos podemos encontrar cuando visitamos una ciudad es el hecho de poder recorrerla prácticamente a pie todo el tiempo. Sus barrios se encuentran muy diferenciados, destacando sobre ellos la Alfama, cuna del Fado y calles medievales con olor a brasas, Baixa con su estilo de avenidas grandes y perpendiculares y Belén, un barrio más alejado pero con tesoros como el Monasterio de los Jerónimos o la Torre de Belén, que recuerda el gran tiempo pasado de grandes descubridores por América. De este último barrio tenemos que nombrar como otro bien de interés general los increibles Pasteles de Belén (o Nata), todo un lujo para el paladar y que os iremos contando en los siguientes posts.

Músico en la Alfama, detrás una casa con característicos azulejos que inundan todo el barrio

Es imposible resistir a la variedad tan exquisita de pasteles que ofrece Portugal. Más concretamente los Pasteles de Nata/Belén son… arghh

La fotografiadísima Torre de Belén

Otros lugar que nos encantó fue el Oceanário, un plan alternativo que era opción B pero que gracias a la lluvia pudimos descubrir y disfrutar. Y como broche final a todos los días, las bonitas puestas de sol desde diferentes miradores super animados o bares en la última planta de algún edificio estratégico, como uno arriba del todo de un parking de 6 plantas. Y es que acabar así cada día, con una cerveza en la mano, da vida para meses.

Vistas desde el Parque Eduardo VII

Oceanário, toda una experiencia

Desde Lisboa es posible realizar excursiones muy chulas de un día. Por encima de todas destaca el planazo que es ir un día a Sintra, un pueblo de cuento con palacios y castillos en mitad de la sierra portuguesa. Aunque no sepas de que hablamos cuando decimos Palacio da Pena, estamos seguros que has visto su fachada colorida de rojo y amarillo en multitud de fotos. Igualmente otros destinos de un día son la zonas costeras de Cascais y Estoril, un lugar ideal para visitar en verano y darse un chapuzón o comer un buen pescado en mucha de sus terrazas al sol. Nosotros sólo llegamos a ir a Sintra debido a que el tiempo no terminaba de acompañar. Otro destino usual puede llegar a ser Évora, una ciudad de interior con gran interés turístico pero que no termina de estar tan cerca.

Palacio da Pena (Sintra)

Castelo dos Mouros (Sintra)

A continuación muestro los detalles principales del viaje, así como la organización principal de este, dividido por días:

Duración: 4 días (+1 de vuelta a primera hora). 28 de Abril al 2 de Mayo de 2018

Viajeros: Como es habitual, fuimos Marta y Jesús juntos de nuevo a seguir conociendo el globo.

Moneda: euro €. Prácticamente se puede pagar en todos los lugares con tarjeta.

Modo de llegada: Vuelo de ida y vuelta Madrid-Lisboa con AirEuropa (110 € por persona sin equipaje en bodega). Fueron adquiridos a principios de Febrero. Vuelos sin ningún problema. Conexión desde el Aeropuerto con el centro de la ciudad muy rápida y sencilla vía metro.

Casi cualquier mirador de la ciudad contaba con un ambiente genial

Alojamiento: Nos alojamos en Pensao Londres, donde estuvimos en una habitación doble con ducha pero baño compartido por 224 €/total, es decir, 28 €/noche/persona. Igualmente teníamos desayuno incluido, más que aceptable. El personal era muy amable y lo aconsejaríamos sin dudarlo para quienes busquen una habitación barata y sin más lujos que el de descansar al final del día. En el post del primer día se muestran fotos y la ubicación exacta del hotel. El alojamiento se encontraba en el Barrio Alto, una zona que nos gustó mucho, aunque la Alfama también habría sido una buena elección.

 

Día 1: Llegada + Free Tour + Convento do Carmo + Oceanário

Día 2: Monasterio de los Jerónimos + Torre de Belén + LX Factory + Tardenoche en Chiado

Día 3: Excursión a Sintra (Palacio da Pena + Castelo dos Mouros + Quinta da Regaleira)

Día 4: Parque Eduardo VII + Barrio de la Alfama + Principales miradores de la ciudad + Vuelta a la Realidad