Y llegó nuestro tercer día, más feliz que una perdiz. Nuestro planning nos llevaba a abordar los principales puntos del centro histórico de la ciudad en el tramo de la mañana para dejar toda la tarde a la visita del Estadio Do Dragao, sede del FC Oporto, equipo top de Portugal donde actualmente milita el ex-portero del Real Madrid Iker Casilllas.

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Puntos destacados del Día 3

Con esta planificación y alrededor de las 8.30h, nos pusimos en marcha hacia nuestra primera parada: el Mercado de Bolhao (1). En este mercado pudimos encontrar puestos de verduras, carnes o souvenirs, regentados en su mayoría por personas de avanzada edad con la ayuda de sus hijos. El mercado es un viaje en el tiempo.

Ya habíamos leído en alguna que otra guía el estado tan precario en que se encontraba la infraestructura, pero la verdad es que aún así nos sorprendió. Suponemos que será modernizado o destruido próximamente, ya que hay algunas zonas que rozan el milagro de estar aún en pie.

¿Te fiarías de pasar por debajo?

Unos 20 minutos después, tras curiosear las plantas superiores, pusimos marcha a otra de las grandes sorpresas que nos tenía preparado Oporto. Un desayuno cinco estrellas en un local del que hablaban maravillas en internet: Dama Pé de Cabra (2).

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Dama Pé de Cabra

En cuanto nos sentamos, un hombre muy educado vino a nuestra mesa y nos explicó las diferentes opciones para el desayuno. El menú completo constaba de café/té + zumo natural + huevos revueltos + tostada con mermelada de vino de Oporto + otra tostada a elegir entre  zanahoria, castañas o calabaza acompañada con mermelada de fresa y menta. De este modo nos decantamos por dos menús, uno con huevos revueltos y otro sin ellos, y la elección de tostada de castañas y zanahoria para compartir. Todo preparado por ellos. El desayuno y el trato recibido de 10, nos dio alas para todo el día. Mirad nuestra felicidad.

Desayunar en Oporto. Dama Pé de Cabra

Dama Pé de Cabra

Y con las alas que nos había brindado el desayuno íbamos a ir bien alto en nuestra próxima parada. Por el camino deambulamos por la Plaza de Batalha donde fotografiamos el Teatro Nacional S. Joao, pasamos junto a la Iglesia de Santo Ildefonso (decorada también con azulejos) y finalmente vislumbramos nuestro objetivo a lo lejos, en uno de los puntos más altos de la ciudad, imponente.

Esperando nuestra llegada…

Nuestro objetivo, como no podía ser de otro modo, era la Torre de los Clérigos (3), anexa a la Iglesia que comparte el mismo nombre. Esta torre de 80 metros es uno de los mayores símbolos de la ciudad, presente en casi cualquier postal de la misma, y con una historia que data del siglo XVIII. Es obra del arquitecto de origen italiano Nicolau Nasoni, muy presente en cualquier obra de la época, al igual que la iglesia.

Pagamos la entrada a la Torre (3 €, precio único) y nos adentramos en sus muros. Antes de la subida pudimos apreciar una exposición de obras religiosas, así como bordear la iglesia por su parte superior (la entrada es gratuita a esta), hasta llegar al pie de la subida.

La subida, de mas de 200 escalones, ofrece un primer mirador y un segundo, más alto, subiendo otro tramo de escaleras más estrecho aún que el primer tramo. Entre medio de este primer tramo podemos ver una gran colección de campanas, capaz de despertar a alguien en Galicia. Es todo una aventura la subida con turistas que bajan constantemente y hacen recular o hacer de lagartija en una esquina para que puedan pasar. Pero merece la pena con las vistas espectaculares que ofrece de Oporto. El sol, junto a la brisa que nos acariciaba, hizo que no quisiéramos bajar nunca.

Tras el embrujo en las alturas, Mario se unió a nuestra expedición y fuimos directo a otro punto turístico muy de moda en Oporto: la Libreria Lello (4). Como fan incondicional de Harry Potter, este lugar era un punto rojo en el mapa de Oporto. Mucha gente cree que la librería aparece realmente en las películas, pero no es así; simplemente J.K. Rowling, autora de las novelas, se inspiró en ella para crear una similar en el Callejon Diagon (tienda de compras en la ficción), debido a que vivió en la ciudad durante su juventud.

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Librería Lello

Hasta tal punto se ha convertido en un sitio turístico de interés, que aún siendo una librería hay que pagar 3€ para entrar en ella (que posteriormente te descuentan si compras algo). Eso sí, merece la pena, aún repleta de turistas. Cuando entras comprendes porque J.K. Rowling se inspiró en ella. Su escalera central de madera, su techo, sus detalles, absolutamente todo esta cuidado.

Y como no, no podía irme de la librería sin hacerme una instantánea sujetando un libro de Harry Potter y leyendo, al menos, un par de párrafos. Tal y como un hechizo del propio mago, fue un momento en el que estaba «Flipendo».

En el número 4 de Privet Drive

La mañana en el centro histórico iba a continuar con otro de los grandes templos de la ciudad, la Sé o Catedral de Oporto (5). Este templo religioso, tal vez no tan bonito como otros de la ciudad, sigue siendo de visita obligada. En la Catedral, con comienzos del siglo XII, brilla con luz propia su claustro interior. Aunque la entrada es gratuita, para continuar la visita con el claustro hay que pagar entrada (3 €  o bien 2 € con carnet de estudiante). Asimismo las vistas desde la plaza donde se encuentra son también dignas de elogiar.

Y tras tanta visita interesante, tocaba el turno para la comida. Como teníamos ganas de acercarnos a dos lugares que nos habían recomendado, decidimos picar un poco en cada uno de ellos.

En primer lugar, y como no podía ser de otra forma, fuimos directo a Café Santiago (6), para probar la que según dicen es la mejor Francesinha de Oporto. Para quién a estas alturas aún no lo sepa, este plato es una bomba de calorías compuesta de jamón, mortadela, salchicha, filete de cerdo o huevo. Para probarlo pedimos sólo uno para compartir junto a tres refrescos más un cachorro (salchicha con queso en pan). Todo por 17€. ¿Sinceramente?, no nos pareció gran cosa.

Para terminar de cerrar el apetito fuimos a un lugar muy cercano en el que es posible degustar otro plato típico de Oporto, las bifanas, panecillos con carne de cerdo. En concreto este lugar es Casa Guedes (7), y nos pareció espectacular. Pedimos dos bocatas de carne de pernil de cerdo, uno de ellos con queso de la región, con dos cervezas y un refresco (10.60€ en total) y estaban de escándalo. Uno de los descubrimientos del viaje. El local parece encasillado en los años 80, pero esto no hace más que aportar el sabor de los sitios únicos.

Degustar estos manjares me dejó el cuerpo listo y preparado para algo que estaba deseando realizar desde que puse un pie en la ciudad, visitar el estadio del FC Oporto. Como ya comenté en la visita a Guimaraes, soy un gran aficionado al fútbol. Marta, no gran seguidora, se quedó por el centro de la ciudad mientras que Mario y yo pusimos rumbo al Estadio Do Dragao (8).

Para llegar desde el centro no hay más que coger cualquier línea de metro con dirección al estadio, ya que todas pasan por él. Hay una parada exclusiva con el mismo nombre del estadio, en la cual, al salir del metro, te lo encuentras de cara. Siguiendo la acera del estadio hacia la izquierda se llega a un hall interior donde comprar las entradas de la visita.

Se pueden comprar entradas para el museo o el estadio por separado, pero en nuestro caso, compramos un pack con ambas incluidas por 15€ cada uno. Cada hora sale una visita guiada por el estadio en inglés y portugués. Sólo empezarla entramos al campo por un lateral del césped y ya nos quedamos boquiabiertos. ¡Qué estadio!

Estadio Do Dragao

El guía nos contó algunas anécdotas y datos históricos del mismo. Este fue fundado en 2003, un año antes de la Eurocopa de Portugal, y el partido inaugural fue un amistoso contra el FC Barcelona donde tuvo lugar el debut con el primer equipo de Messi. Casi nada. El estadio está muy cuidado y todo muy detallado, uno de los mejores que he visto. Pudimos ver unos azulejos que mostraban al equipo campeón de la Champions en 2004 de la mano de Mourinho o subir al palco presidencial y sentarnos en el asiento del propio presidente.

La visita guiada siguió por un aparcamiento donde pudimos ver imágenes de triunfos pasados y jugadores insignias colgadas de las paredes. Esta siguió por la sala de prensa, así como por el vestuario visitante con fotos de jugadores que han hecho historia en el club para minar los ánimos del rival. Jugadores como James Rodriguez, Falcao, Deco o Hulk entre otros. Las instalaciones son buenísimas.

Nuestro guía nos bajó una vez más a la altura del césped (aunque no podíamos pisarlo), y con esto terminó nuestra visita de una hora. Se nos pasó volando el tiempo.

A ras de césped

La segunda parte de la visita nos llevó al museo, esta vez por nuestra cuenta. Lo primero que vimos fue un pasillo con estatuas muy realistas de personas insignias del club, como entrenadores o jugadores. Mourinho, como no, salía un poco enfadado…

¿Por qué?

El museo esta montado de una manera espectacular, con pantallas en cada esquina que explicaban desde la historia del club a las copas ganadas, inclusive dos salas de cine totalmente envolventes. No había casi nadie por allí, por lo que nos perdimos entre camisetas, copas e imágenes de épocas gloriosas de la historia del club. Totalmente recomendable, no merece la pena pasar por el estadio sin ver esta parte.

Museo del club

Tras pasar por la tienda y comprar la bufanda conmemorativa (12 €) del enfrentamiento en Champions League entre el club y el Leicester City, campeón de la Premier League la temporada pasada, volvimos al centro de la ciudad, no sin antes realizar una última foto conmemorativa de la visita. Me he enamorado del club.

A las afueras del estadio

De vuelta al centro, y tras recoger a Marta, no tuvimos mucho más tiempo que para dar una vuelta por tiendas y comprar alguna cosilla de recuerdo. Aprovechamos la cercanía al centro comercial de la calle Rua Santa Catarina (9) y cenamos algo en el McDonalds. ¿Qué sería de nosotros sin él?

Muy cansados un día más, decidimos tomar una cerveza de vuelta a casa y dormir pronto, pues el último día empezaba de nuevo temprano y teníamos que aprovecharlo al máximo. Felicidad, que bonito nombre tienes.

Oporto- Guimaraes. Octubre 2016. Planificación y organización

Día 1: Llegada + Freetour cultural/artístico + Ribeira

Día 2: Guimaraes + Rinconcitos de Oporto

Día 4: Ribeira + Visita Bodegas