Una de las grandes ventajas de vivir en ciudades grandes como Madrid y Barcelona es la posibilidad de realizar de vez en cuando alguna que otra escapada exprés de fin de semana. Y allá que nos fuimos nosotros a la que seguramente sea la ciudad más romántica de todo el continente europeo: París. La capital de nuestra vecina Francia, confundida a veces por algún americano despistado como la capital de Europa (jaja).

Aunque Marta ya había estado alguna vez, yo nunca había tenido la oportunidad, a pesar de su cercanía. ¿Es posible visitar todo y bien en sólo dos días y medio? No. ¿Es posible visitar una gran parte y disfrutar del ambiente parisino en ese tiempo? Absolutamente SÍ. Y seguro que repetiremos experiencia próximamente con alguna que otra ciudad, y es que muchas veces es mejor disfrutar un poco que no disfrutarlo nunca.

Desde el restaurante Le Ciel de Paris

París, como ciudad, lo tiene todo y sobran las presentaciones. Una ciudad con una belleza extrema, museos tan importantes como el Louvre, iconos como la Catedral de Notre Dame o el Arco del triunfo y símbolos mundiales como la Torre Eiffel. Una ciudad con un latido propio que muchos han intentado imitar a lo largo de los siglos.

Amor y arte

En nuestra visita intentamos disfrutar mayormente de todos los exteriores y rincones de la capital que nos permitieran pasear y descubrir sin perder excesivo tiempo en ello. Optimizamos al máximo y pudimos llevarnos una imagen muy clara. Aunque nosotros obviamos la visita al Louvre, es posible visitarlo a primera hora si uno se organiza bien tal y como abran sus puertas. No llegamos a entrar debido a que preferimos disfrutar de otras cosas y a que Marta y nuestros compañeros de viaje ya habían estado (por primera vez no viajamos solos en el blog).

Sacré-Couer, y delante dos personas viendo a ver quien se ríe antes

Llegamos el viernes por la tarde, tras haber trabajado por la mañana, alrededor de las 19h de la tarde. Dedicamos esa tarde-noche a deambular el barrio de Montparnasse, donde disfrutamos de unas vistas espectaculares de París al atardecer (con truco incluido). El sábado aprovechamos toda la mañana-tarde para recorrer desde el Museo del Louvre al Arco del Triunfo, para acabar en la Torre Eiffel disfrutando de un picnic improvisado. La noche la disfrutamos en animado Barrio Latino. El domingo, llegamos hasta el barrio de Montmartre donde disfrutamos de su aire bohemio y pudimos entrar al Sacré-Coeur. En los diferentes posts os iremos desgranando todo.

A continuación os mostramos los detalles principales del viaje, así como la organización principal de este, dividido por días:

Duración: 3 días (fin de semana). 15 al 17 de Junio de 2018

Viajeros: Además de nosotros, pudimos compartir viaje con dos amigos de Bilbao que conocimos el año anterior en Tailandia: Aketza y Goizalde.  Ellos viajaban desde el norte directamente. ¿Quién decía que viajando no se conoce gente para toda una vida?

Moneda: Euro €. Prácticamente se puede pagar en todos los lugares con tarjeta.

Modo de llegada: Vuelo de ida y vuelta Madrid-París Orly con Iberia (155 € por persona sin equipaje en bodega). Fueron adquiridos a mitad de Marzo. Vuelos sin ningún problema. Conexión desde el Aeropuerto con el centro de la ciudad vía bus+metro.

Una de las librerías más chulas que hayamos visitado nunca, en el Barrio Latino

Alojamiento: Nos alojamos en Hotel Camelia Nation, donde estuvimos en una habitación doble con baño privado por 140 €/total, es decir, 35 €/noche/persona. Sin desayuno incluido. Un hotel sin más pero a un precio aceptable para ser París. En el post del primer día se muestran fotos y la ubicación exacta del hotel. El alojamiento se encontraba bastante bien situado, ya que ofrecía conexiones de metro muy buenas.

 

Día 1: Llegada + Le Ciel de Paris + Barrio de Montparnasse

Día 2: Museo del Louvre + Arco del Triunfo + Torre Eiffel + Barrio Latino

Día 3: Catedral de Notre Dame + Sacré-Coeur + Barrio de Montmartre + Vuelta a la Realidad