Cuando comentabamos que nos íbamos a Praga en fin de año, muchos nos decían: ¡os vais a morir de frío! Tocaba un viaje estilo cebolla, con capas y capas de ropa. Por suerte, no fue ningún problema, Decathlon nos había provisto de camisetas térmicas de cuello alto y mallas intravaqueros. Llegamos al Aeropuerto de Praga (1) alrededor de las 9 de la mañana y lo primero que nos encontramos fueron muchos mostradores para cambiar dinero. Cambiamos lo mínimo para tener para llegar hasta el centro, ya que ni decir tiene que el cambio dejaba mucho que desear. Igualmente, había varios cajeros.

Puntos destacados del primer día

Para llegar a nuestro hotel, elegimos la opción más económica: el transporte público. Antes de salir por las puertas del aeropuerto podéis encontrar un kiosko con cartel rojo dónde comprar los billetes necesarios. Como podéis ver en las fotos que preceden, hay varios tipos, y en nuestro caso, el indicado era el de 32 coronas checas (1,20€).

Podéis aprovechar para comprar bastantes tickets si sabéis que vais a necesitarlos durante vuestra estancia, ya que luego en las máquinas de las paradas sólo aceptan monedas y puede incluso no haber. Nosotros lo comprábamos en un kiosko cerca del alojamiento. Igualmente, solo hay que picarlo una vez dentro del transporte, y aunque nosotros no nos topamos con ningún revisor (con la posibilidad de haber sido más ilegales), amigos que han ido si que se lo han encontrado e incluso han pagado multa por no llevarlo. Cuestión de riesgos.

Diferentes tipos de billetes para el transporte público

El ticket mencionado de 32 czk da la posibilidad de coger todo el transporte necesario durante 90 minutos. Para llegar, hay que salir y tomar el bus 119 un total de 6 paradas, donde se hace transbordo en la parada de metro de Nádraží Veleslavín, en la línea verde. Desde ella, en función del alojamiento, bajaréis en una u otra parada, y tendréis que coger o no otro trayecto en bus o tranvía. Cero perdida si hacéis caso a Google Maps.

¡Llegamos, llegamos, llegamos…!

En nuestro caso, el tranvía nos dejó al lado de nuestro hotel, el Limes Apartments (2). Tuvimos un pequeño problema al llegar, pues nos habían dado una habitación en la planta baja, cosa que habíamos solicitado que no hicieran y nos habían aceptado. Finalmente nos cambiaron a la segunda planta, fuera del ruido del patio interior. El apartamento estaba genial, con una cocina bien equipada. Nos indicaron dónde había un supermercado cerca, el Tesco, y aprovechamos para comprar desayuno para toda nuestra estancia.

Nuestra habitación durante la estancia

Y por fin, vía bus 207, nos fuimos para el centro, directos a comer de forma calórica. El lugar a donde fuimos es Lokal (3), un restaurante muy concurrido por checos que ofrece gastronomía propia del país. Pedimos pechugas de pollo, ternera y salchichas, acompañado todo por dos grandes jarras de cerveza. Todo estaba buenísimo y el lugar era enorme por dentro. En total pagamos 671 czk (27€).

Desde allí, andando 5 minutos, llegamos hasta la Plaza de la Ciudad Vieja (4), desde donde comenzaba un freetour que habíamos reservado. Este lugar es el centro neurálgico de la ciudad, dónde se encuentra el reloj astronómico tantas veces fotografiado y visto en las guías. Cada hora en punto, mucha gente se apelotona bajo el mismo para verlo en acción. Seguramente sea la atracción principal más conocida. Junto al reloj se pueden ver hasta 4 figuras diferentes que representan la vanidad, la avaricia, la muerte y la invasión pagana. Cuando suena, 12 apóstoles salen de unas ventanas superiores y desfilan en circulo. Finalmente un gallo canta y termina el espectáculo. No más de 20 o 30 segundos.

Había un árbol de Navidad enorme, lástima que la torre del ayuntamiento estuviera en reparación

Y ademas, en estas fechas, estaba toda la plaza llena de puestos navideños donde comer postres típicos como el Trdelník o beber vino caliente y por supuesto cerveza. Otro edificio que sobresale por su belleza es la iglesia de dos torres puntiguadas, la Iglesia de Nuestra Señora de Tyn. La putada fue que la torre del ayuntamiento viejo, estaba de obras (y al parecer hasta 2020).

El freetour discurrió por diferentes puntos estratégicos alrededor de Staré y Nove Mesto como la Universidad, el Teatro Nacional, la Plaza Wenceslao o el Barrio Judío. Sitios que ya tendríamos tiempo de descubrir en profundidad. Hicimos el tour con Sandemans, aunque cualquier otra empresa puede ser igual de buena.

Plaza Wenceslao, con mercadillos de navidad. Al fondo, también obras, el Museo Nacional de Praga

Siempre nos gusta hacer este tipo de tours ya que te explican una noción de historia y cultura que hace que en tu estancia todo cobre más sentido. Y sobre todo muchas curiosidades o consejos. Toques desde Carlos IV y el Sacro Imperio de Praga hasta la Segunda Guerra Mundial, el comunismo o la Revolución de Terciopelo.

La Plaza de la Ciudad Vieja iluminada, ya de noche. Al fondo, la Iglesia de Nuestra Señora de Tyn. Una estampa magnífica

Primeras cervezas directas al gaznate

Y como buenos aficionados que ya sabéis que somos del oro líquido, habíamos reservado con la misma empresa para la tarde un Tour de la Cerveza (15 € incluidas 5 cervezas). Compartimos zumo de cebada con gente de diferentes puntos de España o Sudamérica. Carles, un amigo de mi Erasmus, también coincidió con nosotros en pasar fin de año allí juntos a unos amigos, por lo que nos juntamos todos para beber y beber y ya luego si acaso degustar.

El tour nos llevó por tres bares diferentes donde probamos diferentes cervezas, entre ellas cerveza verde de ortiga, cerveza negra o la tradicional lager. Pasamos una noche muy divertida bebiendo y conversando con todo el grupo. Llegamos a hacer un grupo de WhatsApp para pasar al día siguiente la nochevieja juntos.

En la foto parecen más grandes, nosotros sólo pedimos unas cañas…

El baño del último local de la noche. Peculiar elevado al infinito

En el último bar que paramos, llegamos a cenar algo para bajar los grados de alcohol. El local se llamaba U Pivrnce (5), y nos encantó la decoración tan pintoresca. Especialmente los baños, con ilustraciones muy divertidas hechas por un artista local. Fue un primer día genial, nos acostamos reventados pero con una sonrisa supermegamaxichupi.

Praga. Fin de año 2017/18. Organización y planificación

Día 2: Castillo de Praga + Muro de Jonh Lennon + Puente Carlos + Nochevieja

Día 3: Ayuntamiento Viejo/Reloj astronómico + Klementinum + Fuegos Artificiales

Día 4: Excursión a Kutná Hora + Alrededores Plaza Wenceslao

Día 5: Museo Judío + Barrio Malá Strana + Vuelta a la Realidad