Una de las cosas con las que más disfrutamos cuando viajamos, es realizar una excursión de un día a algún lugar de los alrededores. Desde Praga, hay muchas opciones, destacando el Castillo de Karlstejn o Konopiste, el campo de concentración de Terezin, la ciudad balneario de Karlovy Vary o la ciudad de Kutná Hora. Nosotros nos decidimos por esta última, y es que su principal atracción, una iglesia decorada en su interior con huesos humanos, es toda una experiencia tétrica que no podíamos dejar pasar.

Puntos importantes del día en Praga

Puntos importantes del día en Kutna Horá

Kutna Horá se encuentra a una hora al este de Praga, y la mejor opción para llegar es a través del tren. Llegar es muy sencillo. Para ello nos dirigimos hasta la estación central, Praha hlavní nádraží (hl. n.) (1), y desde allí tomamos el tren hasta nuestro destino. La ciudad posee dos estaciones, Kutna Horá hl.n. y Kutna Horá mesto. La primera de ellas es la principal, más alejada pero cerca de dos atracciones principales y es en la que nos bajamos al llegar. La segunda, más pequeña, y accesible a través de un transbordo con la primera, es la que se encuentra en el centro de la ciudad. Esta segunda la utilizamos para volver.

En el andén de la estación central de Praga

A través de la web checa de trenes podéis ver los horarios y conexiones, incluso comprar los tickets, aunque nosotros lo hicimos allí mismo in situ en unas oficinas del hall principal de la estación de Praga. El ticket nos valía para cualquier hora del día y nos costó 406 czk/16€ en total para los dos ida y vuelta. Hay algunos trenes que no van directo, intentad evitarlos. El truco para no liarse al llegar a la estación (a nosotros nos pasó) es pinchar en detalles del tren en la web, viendo que tren corresponde, ya que en los letreros de andén no aparece el nombre de Kutná Hora en muchas ocasiones. Os dejo un ejemplo en la imagen inferior.

Ejemplo de tren a Kutna Horá desde la web de transporte checo

El destino final de la línea de Kutná Hora suele ser Brno, por lo que os puede servir de guía

Siglos atrás, Kutna Horá compitió en riqueza con Praga, gracias principalmente a las minas de plata que había en la ciudad. Cuando las minas se agotaron, la ciudad quedó en un segundo plano. Hoy en día aún se pueden apreciar vestigios de su grandeza pasada, siendo desde 1996 Patrimonio Mundial de la Unesco. Tenéis toda la información en la web de turismo de la ciudad.

Ticket combinado

Con esta premisa y lo que habíamos leído de ella, llegamos a la estación de Kutna Horá hl.n. (2) desesos de descubrir sus secretos. Desde allí, y andando unos 5-10 minutos, llegamos hasta dos puntos principales que se encuentran separados a escasos metros por una carretera. La Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora (3) y la capilla de huesos humanos, el Osario de Sedlec (4). Nos adentramos en la primera de ellas y compramos un ticket combinado con descuento de estudiante de nuevo (155 czk/6,5 €/persona), que permitía el acceso a los dos complejos mencionados además de la Catedral de Santa Bárbara, ubicada en el centro. Sin descuento el ticket combinado sale 220 czk.

Interior de la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora

La primera de las vistas a la Iglesia, también considerada Catedral, nos mostró un edificio religioso restaurado por completo pocos años atrás. El interior no es gran cosa, aunque si nos llamó la atención podernos adentrar en el entramado de la parte del techo, pudiendo ver las entrañas de vigas y tejas superiores.

Cruzando la carretera, llegamos hasta la capilla de huesos humanos: el Osario de Sedlec. Aún teniendo ya el ticket, tuvimos que esperar una cola de aproximadamente 20-30 minutos. Por fin dentro, no pudimos hacer otra cosa que sentir una sensación extraña entre lo maravilloso del lugar y lo estrafalario del mismo. Cuesta imaginar un lugar igual o que se le parezca en otro país de Europa.

Exterior de la capilla de huesos, con un cementerio alrededor

Sin lugar a dudas, destaca por encima de todo la gran lámpara de araña que cuelga del techo abovedado, que contiene al menos uno de cada hueso que contiene el cuerpo humano. Espectacular. Igualmente podemos encontrar el escudo de la familia Schwarzenberg, pirámides apiladas en las esquina y estructuras macabras por doquier.

La capilla estaba sobresaturada, y es un lugar que muestra síntomas de agotamiento, por lo que merece la pena intentar aligerarse para verlo. Dudamos que en unos poco de años se siga conservando (aunque con el dinero que genera nunca se sabe). Nos fuimos de allí entre maravillados y pensativos, y es que a poco que uno se descuide puede acabar siendo una lámpara.

En la esquina de la carretera principal con la calle que llevaba a la capilla, se encuentra un punto de información turística. Nos adentramos a coger un mapa y preguntar la mejor forma de llegar al centro. Aún pasando autobuses con bastante frecuencia (sobre todo en verano), decidimos ir andando hasta allí en un paseo muy agradable de unos 20-25 minutos. En el camino podéis encontrar un gran supermercado.

Kutna (Horá de la comida)

Ya en el centro, comimose en una pizzeria, Piazza Novona, un lugar que encontramos en una de las plazas más céntricas de la ciudad, Palackého Nám (5). En total pagamos 335 czk/14€. El restaurante más conocido es Dačický restaurant, un local que sirve comida checa, y que nosotros dejamos de lado porque no nos apetecía en ese momento (es lo que tiene ser pizzalover). Pero es con diferencia el más visitado.

Nos quedaba una tarde en la que recorrimos la ciudad con ritmo tranquilo, disfrutando de la tranquilidad que mostraban sus calles. Llegamos hasta Barborská, una de las más bonitas y que conecta directamente con la Catedral de Santa Bárbara (6)La calle, en su tramo final, ofrecía magnificas vistas además de un paseo con 13 estatuas barrocas de santos, muy parecido al Puente de Carlos en Praga. Nos encantó.

Igualmente, las vistas de la Catedral al fondo nos hicieron sentir muy agusto, y es que esta se encuentra en un terreno con jardines y bellas vistas alrededor. El edificio barroco es enorme, y muestra toda la majestuosidad que tuvo la ciudad en el pasado. El interior, es mucho más sencillo que la fachada.

Las estatuas acompañan el camino hasta la Catedral de Santa Bárbara

Desde allí, tras seguir un rato deambulando, nos fuimos directo a la estación para volver hasta Praga. Una excursión de 10. Otro de los lugares top que se pueden visitar bajo reserva con bastante antelación, son algunas de las antiguas minas de plata, en el Museo Checo de la Plata (7). Tiene que estar muy chulo, desafortunadamente durante el invierno cierran. Tenéis toda la información en su web.

Interior de la Catedral, en la que también se puede pasear por tu parte superior

Ya en Praga, aprovechamos el resto de la tarde por las inmediaciones de la Plaza Wenceslao (8). Esta plaza es una de la más concurridas, y en ella han tenido lugar momentos históricos que han marcado la ciudad. En ella sobresale la exquisita arquitectura de algunos de sus edificios, la estatua de San Wenceslao, el monumento a la víctimas del comunismo e imponente al fondo de la misma, el Museo Nacional. Además, en esos días, había puestos navideños a lo largo de toda la plaza.

Plaza de San Wenceslao

Comida checa típica de los puestos navideños

Bajo uno de los edificios de la plaza, el Palacio Lucerna (9), se abre camino la galería del mismo nombre. En su interior se encuentran diferentes tiendas y comercios, además de un cine. Igualmente, en el atrio principal, cuelga del techo una escultura ampliamente fotografiada. Obra de David Cerný, llamada Kun (Caballo), muestra una versión irónica de la estatua de San Wenceslao en la plaza exterior. En este caso el caballo se muestra boca abajo.

Acabamos un día tan intenso de la mejor manera posible. Primero tomándonos unas cervezas en un antro espectacular, Vzorkovna (10). Un bar que ofrece una red de cámaras bajo tierra donde es posible tomarse una rubia colgado casi del techo en una litera. Igualmente posee una sala para conciertos con anfiteatro. Salas con instrumentos para que cualquiera pueda tocarlos, luz tenue, perros enormes andando por el local, pagar con un chip que cargabas al entrar o que el lugar no tuviera ni cartel en la puerta no hacía más que acrecentarlo. Una maravilla estilo erasmus.

 

La entrada a Vzorkovna pasaría desapercibida si no fuera por la cola

Y como colofón final una cena hamburguesera muy rica en The Street (11), un pequeño local con carne exquisita. La cena nos salió por un total de 559 czk/22€, un precio muy económico para lo que comimos. Un sitio muy top de hamburguesas que nos recomendaron nuestros amigos donostiarras. Vaya día más intenso.

La cena nos terminó de dejar KO tras un día taaaaaan intenso

¡God bless the cheesebaconburger!

 

Praga. Fin de año 2017/18. Organización y planificación

Día 1: Llegada + Free Tour + Tour de la Cerveza

Día 2: Castillo de Praga + Muro de Jonh Lennon + Puente Carlos + Nochevieja

Día 3: Ayuntamiento Viejo/Reloj astronómico + Klementinum + Fuegos Artificiales

Día 5: Museo Judío + Barrio Malá Strana + Vuelta a la Realidad