En nuestro último día de escapada tocaba una visita espectacular que habíamos dejado como plato fuerte: el Barrio Judío de Praga, al norte de Staré Město. Visitaríamos sus muchos sinagogas, repletas de arte judío y exposiciones de época. Y como punto que más nos ilusionaba vivir, su imponente cementerio con tumbas amontonadas y sin ninguna uniformidad, al más puro estilo del cine de terror en blanco y negro. La tarde la pasaríamos visitando el barrio de Malá Strana, al otro lado del Puente de Carlos. Tenéis un mapa abajo con todos los puntos importantes del día.

[ Tour por el Barrio Judío de Praga ] Visita al Museo Judío. Que ver, horarios, entradas y mapa

Que ver en el Barrio Judío de Praga: el Museo Judío, una red de complejos y sinagogas

Un barrio con siglos de historia, que tiene, como otras ciudades de centro Europa, su punto negro durante la II Guerra Mundial. En tiempos de ocupación nazi, los alemanes quisieron crear un «museo de una raza extinta», trayendo incluso importantes objetos de comunidades repartidas por todo el país. Un horror que aún tiene eco en el presente. Este barrio alberga el Museo Judío de Praga , que como tal, no es un edificio o un punto concreto, si no una red de complejos y sinagogas repartidos por todo el barrio. Íbamos a ocupar toda la mañana visitándolo. Tenéis toda la información sobre precios, horarios y demás posibilidades en su pagina web oficial. ¡Os vamos contando todo lo que hay que ver y más!

Detalles judíos de una de las exposiciones que visitariamos

Detalles judíos de una de las exposiciones que visitariamos

Donde comprar las entradas para visitar el Museo Judío

Las entradas pueden comprarse en el Centro de Información y Reserva (1), en la Sinagoga Pinkas o la Sinagoga Klaus. Por lo general, estas dos últimas poseen menos cola, algo importante si vais a horas centrales del día donde la afluencia es mayor. En la entrada y mapa que dan, se puede ver reflejado claramente a que se tiene acceso. No tiene perdida alguna. Las entradas tienen una validez de 7 días, por lo que podéis gestionar toda la visita como mejor os convenga. Igualmente disponen de visitas guiadas propias, aunque el español no se encuentra entre las opciones.

Hay tres tipos de entradas: la primera incluye todos los complejos (270 czk precio estándar), la segunda todos excepto la Sinagoga Vieja-Nueva (200 czk) y la tercera da acceso sólo a esta ultima sinagoga mencionada (100 czk). Nosotros compramos el segundo tipo, aunque por lo general se suele comprar para visitar todo, depende de la intención que tengáis. Igualmente la Sinagoga Vieja-Nueva es muy recomendable aunque nosotros no llegaremos a ir finalmente como comentábamos, con su famosa leyenda del Golem.

Exterior de la Sinagoga Maisel, en el barrio judío de Praga

Exterior de la Sinagoga Maisel

Sinagoga Maisel

De este modo, compramos las entradas y empezamos el recorrido en la Sinagoga Maisel (2), un lugar pequeño con una exposición sobre la historia de los judíos en Bohemia y Moldavia desde el siglo X al XVIII. La fachada exterior, y como se encuentra encajada en los edificios laterales, nos llamó mucho la atención. Como dato curioso, en todas las sinagogas te dan un pequeño gorrito judío (Kipá) si entras sin gorro, ya que es obligatorio no mostrar la cabeza.

Interior de la Sinagoga Maisel, totalmente reformada

Interior de la Sinagoga Maisel, totalmente reformada

Sinagoga Pinkas y el Antiguo Cementerio Judío

Seguimos el camino hacia el norte y llegamos a la Sinagoga Pinkas y el Antiguo Cementerio Judío (3), la visita clave. La Sinagoga pasó a ser un monumento viviente después de la II Guerra Mundial, estando sus fachadas interiores inscritas con 77297 checoslovacos victimas de los nazis. Por su simbología, el lugar da mucho respeto y prácticamente todo el mundo se encuentra en silencio.

Sinagoga Pinkas: paredes repletas de nombres

Sinagoga Pinkas: paredes repletas de nombres

Sinagoga Pinkas: detalle de una de las paredes

Sinagoga Pinkas: detalle de una de las paredes

Y para respeto, el complejo del cementerio y sus tumbas unas sobre otras. Debido a la falta de espacio cuando aún se encontraba en uso (fue cerrado en 1787), el cementerio cuenta con muchísimas capas de personas enterradas una sobre otras, habiendo más de 100.000 personas allí, con un total de unas 12.000 lápidas.

Antiguo cementerio judío de Praga: precio y entrada

Antiguo cementerio judío de Praga

Se pueden apreciar claramente como algunas tumbas son más importantes que el resto, siendo más grandes y llamativas. Como dato curioso, algunas de ellas cuentan con un dibujo en relieve salida de la propia lápida que indica la ocupación que tenía el fallecido en vida: unas manos, un instrumento musical o un pez entre otros. Nos impresionó la cantidad de ventanas de edificios colindantes que daban al cementerio, a ver quien duerme de noche con la ventana abierta en una de esas habitaciones…jaja.

Que ver en el barrio judio de Praga: cementerio

Hay un sendero por el cementerio judío que marca el camino

Relieve que muestra el oficio del difunto en vida

Relieve que muestra el oficio del difunto en vida

Sala Ceremonial y Sinagoga Klaus

Saliendo del complejo de lápidas, y siguiendo con la ruta por el Barrio Judío de Praga, se encuentran directamente dos edificios prácticamente cara a cara, la Sala Ceremonial (4) y la Sinagoga Klaus (5). La primera contiene una exposición sobre la enfermedad y la muerte para el pueblo judío, mientras que la segunda una sobre las diferentes ceremonias judías que conciernen al nacimiento, vida y muerte.

Exterior de la Sala Ceremonial (izq) y la Sinagoga Klaus (der)

Exterior de la Sala Ceremonial (izq) y la Sinagoga Klaus (der)

Interior Sinagoga Klaus

Interior Sinagoga Klaus

Sinagoga Española

El último punto que íbamos a visitar en el Barrio Judío quedaba a 3-4 minutos andando, la Sinagoga Española (6), de la que nos maravilló su lograda decoración interior árabe. Sin duda la Sinagoga que más nos llevamos en el recuerdo por su luz y forma. Justo al lado de la puerta de entrada, en el exterior, se encuentra el monumento a Franz Kafka, el prolífico autor praguense.

Interior Sinagoga Española

Interior Sinagoga Española

Monumento a Kafka. Kafka uno que piense lo que quiera de ella… (??)

Una tarde de visita por el barrio de Malá Strana

Como se nos hizo un poco tarde, comimos algo rápido y nos dispusimos a cruzar de nuevo el Puente de Carlos (7) hacía Malá Strana, para terminar el día caminando por sus calles desconocidas. Se notaba que la ciudad estaba más tranquila en relación al primer día que cruzamos en pleno año nuevo, pudiéndonos parar a nuestro antojo y escuchar a algún músico callejero.

Puente de Carlos

Puente de Carlos

Músico callejero

Músico callejero

 

Estatua de San de Nepomuceno del Puente de Carlos

Esta vez si pudimos echarnos una foto tocando los relieves inferiores de la estatua de San Juan de Nepomuceno, pues se dice que si lo haces, regresarás a la ciudad (¡ojalá!). ¡Incluso nos dió tiempo de ponernos chorreando debido a una tormenta de granizo que nos sorprendió llegando a la otra orilla!

Estatua de San Juan de Nepomuceno

Estatua de San Juan de Nepomuceno

Mirador para ver el atardecer cayendo sobre el Puente Carlos

Pasamos el resto de tarde paseando sin prisa, disfrutando del barrio, hasta llegar a uno de los miradores para el ver el puente de Carlos y el atardecer más chulos de la ciudad (8). Rodeados de ocas, patos y gaviotas nos llenamos los ojos con una luz maravillosa cayendo sobre el Río Moldava y los edificios colindantes. Se encuentra a un paso desde el Museo Kafka, y si no lo encontráis, basta con poner en Google Maps «Swans of the Vltava River».

El mejor mirador para ver el atardecer en Praga

El mejor mirador para ver el atardecer en Praga

Una tienda de chocolate para perderse en ella

Y entre el mirador y el museo, descubrimos una pequeña tienda de galletas que harían las delicias de cualquiera, Perníkový panáček (9). Un bonito recuerdo dulce de la capital de Bohemia, con un hombre de jengibre a lo Shrek decorando el exterior. Marta se volvió loca en su interior mientras se decidía por alguno que otro.

Chooooooooooocooooolaaaaateeeeeeeeeee

Perníkový panáček

Perníkový panáček, en el barrio de Mala Straná

De vuelta a la realidad

Quisimos despedir nuestra estancia en Praga como bien se merecía, con una última visita al reloj astronómico ya con la noche en el suelo y con unas cervezas para brindar por nuestro próximo viaje y por la maravillosa estancia en la ciudad. Una capital única en toda Europa.

Tour por el barrio judío de Praga

De noche el reloj astronómico luce incluso más que de día

Sbohem Praha! Hasta la siguiente viajeros! =)