Para que haya nuevos inicios, también tiene que haber finales. Y nuestra estancia en Tailandia llegaba a su fin. Un pestañeo de 17 días que nos llevo de nuevo a Bangkok. Un pestañeo que nos lleno de vida, imágenes en la retina y unas ganas aún mayores por seguir descubriendo este mundo tan maravilloso.

Puntos del día más alejados

Puntos cercanos a nuestro hotel, al este

El día anterior habíamos llegado ya de noche, sin más tiempo que para llegar al hotel y descansar. Este se llamaba Movylodge(1), y al contrario que en la primera estancia que lo cogimos por la animada zona de Khao San Road/Rambuttri, esta vez buscamos un alojamiento más al este que nos dejara cerca del metro. Esto nos sería muy útil para movernos, así como para llegar al aeropuerto de manera muy rápida. En total la noche de hotel fue 1350 baht/35 €/total. Fue clave para su elección que nos permitieran dejar las maletas de forma gratuita durante todo el día siguiente.

Para llegar a Bangkok habíamos cogido un vuelo hasta el otro aeropuerto de la ciudad, Don Mueang (2), desde el que operan los vuelos nacionales. Para irnos de vuelta a casa sería de nuevo el de Suvarnabhumi (3). Desde el primero hasta el alojamiento tomamos el bus A1 a la salida del mismo (30 bahts/persona) y llegamos hasta la parada de BTS Mo Chit. Desde ahí cogimos el mismo hasta la parada cercana al hotel (34 bahts/persona), Phaya Thai. Os dejo de nuevo el plano para que os situéis, con las paradas clave del día redondeadas.

Los números de cada parada son el precio a pagar

Una mañana de mercados: de agua a tierra

De esta manera, para aprovechar al máximo el día, comenzaba a las 6.30h de la mañana. La primera parada sería el Mercado Flotante de Taling Chan (4). Existen otros más conocidos y grandes como el de Tha KhaAmphawa, pero quedaban más lejos y preferimos acércanos a este, más chiquitín. Para llegar, desde la parada de metro del día anterior, y haciendo transbordo, llegamos hasta la parada de Wongwian Yai. Desde aquí tomamos un taxi por 121 bahts/3€. Aunque parezca una combinación rara, según leímos en varios lugares es la más recomendada por tiempo, ya que el taxi bordea el perímetro de la ciudad.

La entrada del mercado flotante y yo de rollaso delante

Al ser tan temprano, el mercado estaba prácticamente desierto de turistas, con muchos tailandeses aún terminando de montar sus puestos y algunos incluso desayunando pescado en familia. Aunque al principio nos dejó un poco fríos, en cuanto fue tomando ambiente y más barquitos llegaron, el lugar nos termino por cautivar. Vimos embarcaciones que vendían fruta o verdura e incluso otras que cocinaban pescado. Nos quedamos para siempre en nuestra memoria una imagen de una anciana vendiendo desde su barca verdura a un vecino, eso imagen de Tailandia que todos tenemos en la cabeza.

Además de pasear y ver la vida local, el mercado también ofrece la posibilidad de contratar una excursión por 99 bahts de unas tres horas por mercados flotantes más pequeños anexos, mediante una vuelta en barquito por el río de los alrededores. Por tiempo, y por no ser nada del otro mundo, preferimos pasar de ella.

Durian, la fruta exótica más famosa del país. Nosotros la probamos y a ninguno nos termino de gustar mucho. Aunque se llama durian, esta blandiun.

Tuvimos la suerte de coincidir en fin de semana, por lo que, tomando el mismo camino a la inversa y llegando más al norte fuimos a parar de nuevo Mo Chit como la noche anterior. Y es que todos los sábados y domingos tiene lugar cerca el Mercado de Chatuchak (5), el más grande en el que jamás hayamos estado. Una locura.

Como diría Pitbull en el mercado: «Chatuchak be»

Un laberinto de pasadizos repletos de todo lo que se quiera comprar. Esta dividido por zonas, y allí mismo podéis conseguir mapas. Sin embargo, tened por seguro que os acabareis perdiendo tarde o temprano. Llegamos incluso a ver un cocinero español haciendo paella, un típico de los documentales españoles tipo Españoles por el Mundo. Todo un personaje pegado a una sonrisa.

Un lugar estupendo para comprar los últimos regalos, con más variedad y a precios más bajos que en otros lugares. Nosotros acabamos gastando unos 1440 bahts/40€ en los últimos detalles y algún manjar para almorzar. Por supuesto, me tuve que comprar alguna que otra camisa de segunda mano con estampados étnicos o hawaianos para vacilar a la vuelta de gusto feo.

Últimos momentos en Bangkok, empezamos a coger los clinex

Volvimos a coger el metro y nos acercamos hasta el último templo que veríamos, el Wat Traimit (6) famoso por su gran Buda de oro macizo de 3 metros de alto y 5,5 toneladas. Esta imagen fue descubierta hace sólo 40 años, ya que se encontraba bajo una capa de yeso. El oro relució cuando esta se cayó desde la grúa que la transportada. Según cuentan, el revestimiento se debe a una brillante idea para evitar que fuera saqueado siglos atrás. La entrada son 40 bahts/persona, y la parada de metro Hua Lamphong. 

Esta vez, sí es oro todo lo que reluce

Desde allí, para ganar algo de tiempo, quisimos coger un taxi. Fue una misión imposible, ninguno nos quería poner el taxímetro, y eso que paramos como a unos 15. Una cosa loquísima. Algunos directamente se iban al decirle que lo pusiera y otros intentaban sacarte una fortuna. Así que, aún perdiendo tiempo cogimos de nuevo el metro y nos fuimos directo a la parada de National Stadium. Fuimos directo a la Casa de Jim Thompson (7).

La entrada se encuentra al final de una calle estrecha

Este lugar es una antigua casa de un empresario de la seda y coleccionista de obras de arte, que falleció en extrañas circunstancias en 1967. Aunque lo venden como un indispensable por el estilo de la casa y lo que representa, nos pareció una visita muy prescindible, corta y con guías muy maleducadas. El precio de la entrada fue de 150 bahts/persona en un tour en inglés (no lo hay en castellano).

No permitían tomar fotos en el interior. Ellos se lo pierden

Saliendo y andando un poco, llegamos hasta uno de los centros comerciales más típicos en Bangkok, el MBK (8). Enorme, incluso caótico, con muchos productos de imitación. Igualmente, un lugar donde pasamos para comer y que no merece la pena si no vas expresamente a comprar.

Acabamos comiendo en el McDonald´s, ya que no teníamos efectivo y no queríamos sacar más dinero. La zona de restauración, con bastante variedad, no aceptaba tarjeta de crédito. En los alrededores se estaba celebrando el torneo juvenil mundial de Muay Thai, deporte que mueve masas en Tailandia, y aprovechamos para acercarnos un rato y ver algún combate.

Vuelta a la realidad, ¡gracias por tanto!

Y así, con una extraña sensación entre la nostalgia y la alegría por lo vivido, nos fuimos andando hasta el hotel, donde recogimos las maletas y pusimos rumbo a la parada de BTS cercana, Phayathai (9). Desde allí sale el tren Airport link por sólo 45 bahts por persona. Una opción muy cómoda para llegar al Aeropuerto. Se acababa. Era verdad. Sólo queda recordar el primer párrafo de esta serie de posts, teniendo aún más claro que viajar es la droga más adictiva que existe, la única imposible de dejar cuando la has probado lo suficiente.

La pantalla de compra del ticket para el aeropuerto

«Nuestro primer gran viaje. Nuestra primera escapada al Sudeste Asiático. Nuestro sueño desde que compartimos vida. Nuestra iniciación mochilera. Tailandia ha sido una aventura espectacular, un país lleno de magia que nos ha encandilado, gracias a sus impresionantes paisajes pero sobretodo por su magnífica gente. Un lugar más de moda que nunca, donde los viajeros van y vienen pero sus parque marinos, sus playas o sus reservas naturales permanecen siempre al pie del cañón para volver a ser descubiertos.»

ขอบคุณมาก เจอกันเร็ว ๆ นี้ประเทศไทย

 

Tailandia. Julio-Agosto 2017. Organización y planificación

Día 1-2: Bangkok. Wat Pho + Chinatown + Wat Phra Kaew y Gran Palacio

Día 3: Sukhothai. Parque histórico

Día 4-5: Chiang Mai. Sunday Walking Street + Elephant Nature Park + Night Bazaar

Día 6: Chiang Mai. Principales Templos + Museo Popular Lanna + Maya Shopping Center

Día 7: Krabi (Ao Nang). Railay. Viewpoint + Hat Railay West/East + Hat Phra Nang

Día 8: Krabi (Ao Nang). Excursión Phi Phi Speed Boat. Bamboo Island +  Pileh Lagoon + Phi Phi Island + Snorkel

Día 9-10-11: Parque Nacional de Khao Sok. Safari Nocturno +  Cheow Lan Lake Overnight Tour

Día 12-13: Koh Tao. Nangyuan Island + Snorkel + Bautismo de Buceo

Día 14-15-16: Koh Samui. Bo Phut + Fisherman Village