Bien temprano, sobre las 8 horas, dejábamos de lado Sukhothai y poníamos rumbo directo en bus a la gran ciudad del norte del país: Chiang Mai. Rodeada de montañas y verdes bosques, con una gran oferta de ocio por su alrededores y un centro histórico que hace la delicia de cualquier visitante. En ella disfrutamos durante tres días de la verdadera esencia thai, alejada de la masificación de Bangkok.

Puntos destacados de ambos días

Llegamos sobre las 14.30 a la Terminal de Autobuses Arcade de Chiang Mai (1), y directamente, junto con Camilla y Adri, que nos seguían acompañando en estos días en la ciudad, tomamos un taxi por 40 baths/persona hacia nuestros respectivos hoteles.

En un red taxi de camino a nuestro hotel

Entre las diferentes zonas que destacan en la ciudad se encuentran el centro histórico, con una gran cantidad de templos y los mercados de fin de semana; el este, con el mercado nocturno de la ciudad; y el oeste, la zona más moderna, con un ambiente universitario y grandes tiendas. Igualmente, por los alrededores de la ciudad es posible realizar excursiones a santuarios de elefantes, conocer a las mujeres jirafa, visitar campos de arrozales o realizar actividades y deportes de montaña.

Nuestro hotel, de los mejores de todo el viaje

Nuestro hotel, Hostel by Bed (2), se encontraba en el centro histórico, zona más común para alojarse. La ciudad ofrece precios muy asequibles y cualquier hotel que se encuentre por esta zona estará bien situado. Nuestro alojamiento fue fantástico, de lo más acogedor durante toda nuestra estancia en Tailandia. Nos salió por 3375 bahts/90 €/3 noches/total.

Sunday Walking Street, un mercado gigantesco

Debido a que era una hora tardía para comer, decidimos dar una vuelta hasta la principal calle del centro histórico, Rachadamnoen Rd, y comer algo por allí. Finalmente nos decidimos por un local llamado Its Good Kitchen (3), donde comimos Thai omelette y Pad Thai, y probamos uno de nuestro placeres prohibidos en el viaje por primera vez: los smothiies de fruta, todo por 215 bahts. Probamos el de coco y estaba riquísimo.

A esa hora ya se encontraba casi montada la gran atracción de cada domingo: la Sunday Walking Street (4), el mercado en pleno centro más grande que jamás hayamos visto. Cogía toda la calle principal y las perpendiculares a esta, incluso llegando a la calle paralela al norte. Cada recoveco se encontraba ocupado por un puesto. Su horario va de 16 a 00 horas, siendo la hora punta entre las 19 y 21 horas.

Igualmente cada sábado también podréis encontrar la Saturday Walking Street en el mismo horario al suroeste. Cualquiera de estos dos mercadillos es un lugar perfecto para comprar regalos, ya que los precios son de lo más bajo que vimos, junto al Mercado de Chatuchak en Bangkok, que visitamos el último día.

Nos pasamos toda la tarde entre puestos ambulantes y una muchedumbre consumista. Toda una locura. Compramos algunas cosas, como camisetas a 50 bahts o monederos por 10, además de probar bocados en diferentes lugares que nos entraron por los ojos. Si te gusta discutir sobre precios y sacar algo más barato este es tu sitio: ¡Que comiencen los cuadragésimos juegos del regateo!

Terminamos el día cenando junto a Camilla y Adri en el patio de un templo budista convertido en rincón gastronómico, el Wat Phan On (5). Un lugar acogedor donde probamos el plato típico de Chiang Mai, el Khao Soi (40 baths), un plato de noodles con pollo estofado en caldo de curry y fideos fritos. Estaba de categoría, eso sí, picaba bastante. Lo mejor, la compañia, pues pasamos un rato estupendo. No tuvimos más cuerpo que para volver andando y descansar.

Khao Soi, especialidad en Chiang Mai

Un día caminando y bañándonos entre elefantes

Tras una noche plácida y un desayuno vigorizante, nos recogieron en furgoneta a las 8 horas en el hotel para visitar un santuario de elefantes a una hora y pico del centro (con parada intermedia en Seven Eleven). Eso sí, lo habíamos elegido con tiempo y cuidado para asegurar que no hubiera maltrato animal, y es que hay muchos que aún permiten montarlos, cosa que desaprobamos enérgicamente y que forma parte del turismo responsable.

Un día rodeado de estos fantásticos animales

En concreto nos decantamos por Elephant Nature Park (6), uno de los más conocidos de la zona. Reservamos con dos o tres meses de antelación ya que es muy solicitado. El parque ofrece varios paquetes a través de su web, donde es posible reservar mediante un pago por adelantado. El resto se paga en efectivo el mismo día de la visita. Nosotros nos decantamos por el Single Day Visit, que ocupaba todo el día, por un total de 2500 bahts/65€/persona.

Cada grupo cuenta con un total de 10 personas asistido por un guía del parque que habla inglés, el nuestro fue muy amable. Llegamos y nos enseñó el centro del parque y nos llevó a dar de comer platanos a los elefantes. La cara de Marta era sonrisa eterna, era una niña pequeña entre tanto elefantín. Posteriormente estuvimos recorriendo el parque mientras nos explicaba como era la vida de los animales en el parque.

Tras recorrerlo y realizar unas fotos espectaculares nos dejaron una hora para comer en una buffet libre que habían preparado, todo muy rico con unas vistas y ambiente increíble.

Uno de los hitos del día fue bañarnos con los elefantes en el río, mientras el animal comía plácidamente. Vimos además como se metían en el agua y se refrescaban, una de las imágenes que nos llevamos con más cariño guardada en la retina. Contaban con un total de 72 elefantes, siendo el más pequeño de sólo 2 años y el mayor de la friolera de 90. La visita fue muy recomendable, siendo una actividad ideal para hacerla en familia.

Ey! Yo también tengo trompa!

Una vuelta por el bazar nocturno de la ciudad

Nos llevaron de vuelta al hotel y tras una ducha salimos a dar una vuelta y llegar al mercado nocturno. Por el camino probamos uno de los mejores smothies que recordamos y del que repetiríamos al día siguiente dos veces, en Kaow Tom 1B (7). El de banana y coco sin palabras. No dejéis pasar la oportunidad, os lo hemos advertido.

Pasamos por la puerta más famosa de la muralla que rodea el casco histórico y llegamos hasta la zona del Bazar Nocturno (8). En esta zona encontramos puestos a ambos lados de la calle, así como otras dos zonas cubiertas con más puestos de lo mismo y algún restaurante.

Sin embargo, lo que más nos gustó de la zona, y lo que íbamos buscando, fue el patio interior de Ploen Rouree (8). Un lugar alternativo chulísimo con puestos de comida internacional y música en directo. Paraguas abiertos decoraban todo el centro del recinto. Pasamos un rato espectacular. Uno de los puestos más solicitados se encuentran a la derecha del lugar, donde sirven mariscadas de distintos tamaños que hacen las delicias del visitante. Se quedaron sin existencias en un abrir y cerrar de ojos.

Nosotros tomamos unas porciones de pizza de salami buenísimas (70 bahts/trozo) y costillas de cerdo (200 bahts). Igualmente nos tomamos un helado riquísimo muy popular de oreo y chocolate blanco por 140 bahts. Este quiosco también se encuentra en la zona derecha del recinto, llegando a su parte final.

Habíamos pasado un día increíble, y lo terminamos de cerrar tomando una cerveza por la zona con Camilla y Adri que ya se marchaban a la mañana siguiente hacia su próximo destino. ¡Nos vemos pronto por Italia, sois increíbles!

Al dia siguiente nos esperaban templos dorados y más smothies, ¡Chiang Mai, que bonia eres joia!

 

Tailandia. Julio-Agosto 2017. Organización y planificación

Día 1-2: Bangkok. Wat Pho + Chinatown + Wat Phra Kaew y Gran Palacio

Día 3: Sukhothai. Parque histórico

Día 6: Chiang Mai. Principales Templos + Museo Popular Lanna + Maya Shopping Center

Día 7: Krabi (Ao Nang). Railay. Viewpoint + Hat Railay West/East + Hat Phra Nang

Día 8: Krabi (Ao Nang). Excursión Phi Phi Speed Boat. Bamboo Island +  Pileh Lagoon + Phi Phi Island + Snorkel

Día 9-10-11: Parque Nacional de Khao Sok. Safari Nocturno +  Cheow Lan Lake Overnight Tour

Día 12-13: Koh Tao. Nangyuan Island + Snorkel + Bautismo de Buceo

Día 14-15-16: Koh Samui. Bo Phut + Fisherman Village

Día 17: Bangkok. Taling Chan Floating Market + Chatuchak Market + Buda Oro Macizo +  Casa de Jim Thompson + Vuelta a la Realidad