Los dos primeros días en la ciudad norteña los habíamos disfrutado muchísimo, y este no iba a ser menos. Quedaba mucha caminata por delante, con templos por descubrir y más comidas por probar. ¡Café, tostada, y fuera el sueño y la empanada! Todos los templos que íbamos a visitar quedaban muy cerquitas unos de otros a pie.

Puntos destacados del día

Una mañana de templos y vida tailandesa…

Con la ciudad aún levantándose, llegamos hasta el más veterano de la ciudad, el Wat Chiang Man (1). Su origen data sobre el siglo XIII, y en su interior se encuentra la figura de Buda más antigua que se conoce, fechada de 1465. La entrada es gratuita.

El lugar respiraba una tranquilidad propia de la soledad de aquella hora tan temprana, y ya nos hacíamos la idea que ese día íbamos a ver templos increibles. El chedi de su parte posterior, con una zona superior dorada y esculturas de elefantes a sus pies, hizo una vez más las delicias de Marta.

Siguiendo hasta el centro del casco histórico llegamos hasta otro hito de la ciudad, el Museo Popular Lanna (2). Tras pagar una entrada de 90 bahts/persona nos adentramos tras sus muros blancos a conocer la historia y vida de pueblo de Lanna. El reino, fundado a finales del siglo XIII por el Rey Mengrai, dejó una fuerte cicatriz en el norte del país, con multitud de costumbres aún arraigadas. El museo es interesante, y ayuda a entender en mayor magnitud la historia de la ciudad.

Frente por frente al museo, nos encontramos con el Monumento a los Tres Reyes, o Anusawari Sam Kasat (3). La figura de los tres reyes, en bronce, recuerda la unión que dio origen a la ciudad de Chiang Mai, siendo un lugar muy especial para los habitantes de la misma.

Reyes fundadores de Chiang Mai. Gracias chicos, sois geniales

El siguiente punto en el que hicimos una parada fue el Wat Phan Tao (4), de entrada gratuita, un pequeño templo de madera teca que se aleja del exterior de otros templos, y que por eso mismo nos impresionó.

Justo al lado, imponente, el lugar que nos acabó por conquistar del todo, el Wat Chedi Luang (5), con un precio de 40 bahts/1€/adulto. A la entrada pude ver el primer gran lugar del complejo, el Làk Meuang, una pequeña capilla llena de colores vivos y brillantes que me dejó con la boca abierta. Por desgracia, y debido a costumbres budistas, las mujeres no tienen permitido el acceso a este lugar, algo realmente desagradable a estas alturas de la película.

Lak Meuang

En el templo principal, el Phrao Chao Attarot, es posible encontrar una estatua de Buda de pie rodeado de dos discípulos, con un techo altísimo sujetados por columnas doradas con incrustaciones negras. Sin embargo, y con diferencia, la gran sorpresa se encuentra en la parte trasera.

Una imponente chedi en ruinas nos dio la bienvenida y nos dejó boquiabiertos. Y es que la estructura, aún sin parte superior destruida, es enorme. En uno de sus laterales, al final de una escalera, se encuentra una replica exacta del Buda Esmeralda que vimos días antes en Bangkok en el Wat Phra Kaew. Y es que este fue el lugar que lo acogió hasta el siglo XV, cuando fue llevado a la capital. Esta enorme estructura fue restaurada hace casi tres décadas, e igualmente llaman la atención las escultuas de Nagas (serpientes) y elefantes, estando uno de ellos aún con el aspecto original que mantuviera desde su construcción.

La próxima parada era la culinaria. Nos acercamos hasta un local llamado SP Chicken (6), que habíamos bicheado por la guía y algún que otro blog. Su horario en cambio había cambiado: de 10 a 17 horas. Un local regentado por una familia tailandesa al completo que ofrece unos pollos asados de escándalo. Tomamos uno entero, además de arroz y costillitas de cerdo. Todo por 310 baths/8€ con bebidas. Disfrute como un enano, y es que cualquier día se me pone cara de pollo.

Pollo voy a empezar a comer ya mismo

A una vuelta de esquina quedaba el templo más venerado de la ciudad, el Wat Phra Sing (7). Sus principales reclamos son el Phra Sing o Buda León de su templo principal, muy desconocido a la par que querido, junto con unas figuras de monjes fallecidos recreados perfectamente, tanto que casi creímos que era de verdad. El complejo nos dejó la bonita imagen de muchísimos monjes de corta edad por sus jardines, riendo, conversando y compartiendo vida con los visitantes.

Buda León

…y una tarde de tranquilidad y lujos para bolsillos grandes

Dejamos de lado las visitas religiosas y nos fuimos a tomarnos un café a un lugar perdido entre callejuelas del centro histórico, los Jardines de Terracota o Baan Phor Liang Meun (8). Un lugar que toma su nombre debido a la cantidad inmensa de figuras de terracota que lo adornan. Tomamos café moca y tarta de chocolate (160 baths/4,2€/total) y disfrutamos de un rato de inmensa tranquilidad observados por figuras de toda clase dispuestas en todo momento a salir en fotografías instagramers.

Desde allí tomamos un red taxi (30 baths/adulto) y nos encaminamos al oeste de la ciudad, el lugar más moderna de la misma, que alberga entre otros lugares la Univesidad de Chiang Mai. Nos apetecía descubrir en primera persona un centro comercial asiático, y que mejor lugar que Maya Shopping Centre (9), un lujo super moderno de 6 plantas. Este monstruo del negocio cuenta con tiendas de todo tipo, un cine multisalas, WC´s con alturas adaptables o una azotea con bares y vistas esplendidas de la ciudad.

Igualmente nos encantó la zona de restauración de la cuarta planta, y más en concreto los pequeños puestos que se encuentran al fondo. Allí disfrutamos de una cena deliciosa a precio de risa por dos platos cargados y dos bebidas (125 baths/3,2€/total). Quisimos hacer una visita a la zona pero empezó a diluviar y tuvimos que volver al hotel, y es que nuestra siguiente parada pasaba por coger un avión a las 6.30 horas de la mañana.

Como llegar de Chiang Mai a las islas del sur: Krabi, Phuket, etc

La próxima parada es otro de los imprescindibles del país: sus islas con sus playas paradisíacas. ¿Serían realidad?. Aunque se puede llegar por tierra a través de conexiones de tren/bus desde la ciudad o la propia Bangkok, merece mucho la pena coger un vuelo interno y ganar tiempo. Si se cogen con antelación se puede sacar a muy buen precio. Nosotros lo hicimos dos meses antes y nos salió por 86€/persona con la compañia Air Asia. El Aeropuerto de Chiang Mai (10) es pequeño y no tiene perdida. Para llegar hasta él tomamos un taxi 20 minutos desde el hotel que ellos mismos habían reservado para nosotros el día anterior.

El Aeropuerto de Chiang Mai es pequeño pero coqueto

Nuestro vuelo nos llevó hasta Krabi, y es que pensamos que en época de monzones como nosotros viajamos, Phuket tiene menos que ofrecer. Nos esperaban Railay, Ko Phi Phi o Bamboo Island. El mejor tiempo atmosférico se puede encontrar en las islas del Golfo de Tailandia, que visitaríamos más tarde.

Chiang Mai nos había encantado, dejándonos en la cabeza la nostalgia de lo que en nuestra imaginación entendíamos por ciudad asiática antes siquiera de viajar. Una ciudad con pavimentos mal asfaltados y mil cables cruzando el cielo entre postes. Dejamos de lado muchas visitas como la subida al Doi Suthep o algún balneario, ¡pero siempre hay que tener una excusa para volver!

Tailandia. Julio-Agosto 2017. Organización y planificación

Día 1-2: Bangkok. Wat Pho + Chinatown + Wat Phra Kaew y Gran Palacio

Día 3: Sukhothai. Parque histórico

Día 4-5: Chiang Mai. Sunday Walking Street + Elephant Nature Park + Night Bazaar

Día 7: Krabi (Ao Nang). Railay. Viewpoint + Hat Railay West/East + Hat Phra Nang

Día 8: Krabi (Ao Nang). Excursión Phi Phi Speed Boat. Bamboo Island +  Pileh Lagoon + Phi Phi Island + Snorkel

Día 9-10-11: Parque Nacional de Khao Sok. Safari Nocturno +  Cheow Lan Lake Overnight Tour

Día 12-13: Koh Tao. Nangyuan Island + Snorkel + Bautismo de Buceo

Día 14-15-16: Koh Samui. Bo Phut + Fisherman Village

Día 17: Bangkok. Taling Chan Floating Market + Chatuchak Market + Buda Oro Macizo +  Casa de Jim Thompson + Vuelta a la Realidad