La ilusión de poner pie en una playa ya la habíamos conseguido el día anterior, pero tocaba dar un paso más y tocar con nuestros deditos alguna de las islas de revista de sala de espera de dentista. Iba a ser un día de contrastes atmosféricos. Un chaparrón desmesurado nos despertó bien temprano, lo que hizo que temiéramos por la excursión a Ko Phi Phi y sus cercanas islas, y es que el día anterior habíamos tenido que cambiar de tercio ya.

Puntos destacados de nuestra excursión a las islas Phi Phi

Los monzones dan la cara, el mal tiempo se hace presente

Habíamos reservado con tiempo una excursión en speed boat con la empresa de habla hispana Thalassa Tours, pero por desgracia, se pusieron en contacto el día anterior diciéndonos que no era posible debido al mal tiempo. Nos devolvieron el dinero sin problemas. Los tours que ofrece, aunque algo más caros que lo que finalmente hicimos, disponen de más privacidad.

Meeting point donde nos organizaron para el tour (no son de Repsol)

Así que buscamos y en el mismo hotel nos facilitaron una excursión parecida con una empresa local, Barrucadas Tours, por 1150 bahts/30€/persona, incluyendo 400 baths de tasa por entrar en zona protegida. Lo malo de este tipo de excursión, es que vas en rebaño con mucha gente y barcos de otras empresas, por lo que no esperamos ninguna privacidad. Este tipo de excursiones es mejor contratarlas in situ en el lugar, ya que por internet, aunque existe la posibilidad, es bastante más caro. Y por supuesto, id preguntando por el mejor precio en varias agencias, que abren hasta tarde.

Unas pulseritas molonas para que no nos perdieramos

Excursión hasta Ko Phi Phi y sus islas cercanas

Nos recogieron temprano en el hotel y nos llevaron hasta un punto de encuentro con las demás personas. Desde allí seguimos hasta un pequeño trozo de playa amplio donde esperaba el speed boat. Fuimos rápidos y cogimos sitio en la parte delantera, donde la acción es mucho mayor y se disfruta del sol y las vistas. ¡Si os mareáis mucho ni se os ocurra!

La parte delantera botaba más que la hinchada de Boca Juniors

La primera parada del tour fue Bamboo Island (1), una playa preciosa con arena blanca y agua cristalina con vegetación a su alrededor. Como no, estaba todo lleno de turistas como nosotros. Nos dimos un baño y disfrutamos un pequeño rato del sol. De momento empezó a llover fuertísimo, escampó a los 2 minutos, y subimos a la lancha para la próxima estación.

Los carapapas refrescándonos en Bamboo Island

Y aquí vino la noticia mala del día. El guía nos dijo que no iba a ser posible ir hasta Maya Bay, la famosa bahía de la película La playa de Leonardo Di Caprio, debido al mal tiempo, ya que lo habían cerrado al público. Nos sentó fatal, pues nos hacia mucha ilusión, pero la vida sigue y lo que vimos a continuación nos reactivó el animo como nada.

Llegamos hasta la parte posterior de Maya Bay, la isla de Ko Phi-Phi Leh, hasta Pileh Lagoon (2), una pequeña bahía de agua azul intensa con acantilado rocosos por todos los costados. Fue impresionante. Nos dejaron darnos un baño y disfrutar del agua. Sin duda, es uno de los mejores momentos que recordamos, a pesar de lo lleno que estaba el lugar. Hay momentos y lugares que simplemente atrapan.

Felices de la muerte. Very happy of the death

Una bahía espectacular

Saliendo de la bahía a la izquierda se encuentra la Viking Cave (3), una cueva que se ve desde la lancha y que pasamos tan rápido que no pudimos echar ni una foto en condiciones. En ella se recolecta nidos de golondrina, ingrediente esencial para una conocida sopa china. Al norte de esta última isla se encuentra su hermana mayor, totalmente habitada, Koh Phi-Phi Don (4). Un lugar hermoso, formado como por dos pequeñas islas conectadas por un paseo de tierra. Es un lugar que sirve de base para realizar buceo o visitar las islas de alrededor, con mucha fiesta nocturna y un viewpoint espectacular. Nosotros pensamos en alojarnos allí, pero el poco tiempo y los monzones hicieron que lo desecháramos. En temporada de diciembre-marzo, el lugar, con el buen tiempo, tiene que ser muy apetecible.

Uno de los más monos que vimos

En el extremo sur de esta pasamos por una zona de pequeños acantilados donde vimos familias de monos comiendo, más que acostumbrados a la visita diaria de personas. Había muchísimas latas y basura flotando en la zona. Finalmente desembarcamos en ella y nos llevaron a comer a un pequeño buffet incluido en el precio. Una comida sin más. No tuvimos nada de tiempo, más que para volver al barco. Una pena. Aunque para pena toda la belleza que el turismo irresponsable está robando al lugar, estando saturado y al borde del colapso. Vimos mucha suciedad por los alrededores, una vez más.

La última estación fue Hin Klang (5), una zona frente a la costa noreste de Koh Phi-Phi Don, un lugar perfecto para parar hacer snorkel. Nos dejaron unas gafas y tubo y estuvimos más de media hora viendo corales y peces. Nos encantó, una experiencia que nunca habíamos tenido y que veríamos aún más impresionante días después en Koh Tao, donde el agua estaría clarísima. De igual manera, las propias anclas se están cargando toda la zona marina, por lo que una vez más se puso de manifiesto el mal uso que Tailandia da a sus bellezas naturales.

¿A qué huelen las nubes?

El final de la excursión, aunque a bordo, también fue una delicia. Un viaje en la parte delantera de una hora con el fresco dando en la cara y conversando con más españoles que había en la excursión y con los que habíamos compartido el día. Entre ellos Jorge, Alba y Alex, con los que al llegar a tierra fuimos a darnos un baño a la piscina de su hotel. Junto a ellos, tras ducharnos y quedar, fuimos a darnos un masaje tailandés, y fue toda una experiencia. Un cuarto oscuro con camas antiguas y mujeres haciéndonos fuerza con sus manos en todo el cuerpo durante casi una hora. Y por un precio de risa, sólo 200 baths/5,5€/persona. ¡Mucho habíamos tardado en hacernos uno!

El local donde nos hicimos nuestro primer masaje tailandés

El día terminó con una cena entre españoles en un lugar que nos gustó bastante llamado Ancora del paseo marítimo de Ao Nang. Por supuesto cayó algún que otro cóctel. Noches como esta dan la vida. ¡Mucha suerte en todo chicos, nos vemos pronto!

Como llegar de Ao Nang a Khao Sok (o cualquier otro lugar)

Al día siguiente tomábamos camino hacia Khao Sok, un parque nacional a poco más dos/tres horas por carretera. Para llegar hasta allí o a cualquier otro punto que deseáis, no tenéis más que ir a cualquiera de las muchas agencias de la zona y reservar con la más barata. Nosotros pagamos 350 cada uno por el trayecto. No tiene perdida, ni os molestéis en intentar reservar nada con anterioridad.

Los taxis en Ao Nang son carísimos y no merecen la pena, mucho mejor contratar por agencia o en el hotel

La pequeña escapada de dos días a la Costa del Andamán había llegado su fin, y sin duda, aunque no nos salieran las cosas como habíamos planeado, disfrutamos muchísimo. Y es que muchas veces sólo hay que vivir más y preocuparse menos. Si hubiéramos tenido algún día más, habríamos hecho alguna excursión a Hong Island o 4 Islands, islas cercanas a Ao Nang. Inclusive, se pueden conseguir, por su cercanía, longtails privados por precios alrededor de 3000 baths para 6 personas. Cosa que merece mucho la pena.

!Tocaba llenarse los pies de barro y dormir en un lugar mágico en plena reserva natural!

 

Tailandia. Julio-Agosto 2017. Organización y planificación

Día 1-2: Bangkok. Wat Pho + Chinatown + Wat Phra Kaew y Gran Palacio

Día 3: Sukhothai. Parque histórico

Día 4-5: Chiang Mai. Sunday Walking Street + Elephant Nature Park + Night Bazaar

Día 6: Chiang Mai. Principales Templos + Museo Popular Lanna + Maya Shopping Center

Día 7: Krabi (Ao Nang). Railay. Viewpoint + Hat Railay West/East + Hat Phra Nang

Día 9-10-11: Parque Nacional de Khao Sok. Safari Nocturno +  Cheow Lan Lake Overnight Tour

Día 12-13: Koh Tao. Nangyuan Island + Snorkel + Bautismo de Buceo

Día 14-15-16: Koh Samui. Bo Phut + Fisherman Village

Día 17: Bangkok. Taling Chan Floating Market + Chatuchak Market + Buda Oro Macizo +  Casa de Jim Thompson + Vuelta a la Realidad