Con la luz del sol y la visita del auxiliar a la parte de arriba del bus, para pedir las mantas y los cojines, nos despertábamos llegando a Arequipa. La cuna de Vargas Llosa, una ciudad imperdible en cualquier ruta, surgida entre tres volcanes que la dotan de una personalidad propia. Segunda ciudad más grande de Perú, con una gastronomía muy conocida y un sentir por lo suyo muy fuerte, que hace que se bromee constantemente acerca de tener un pasaporte propio. Pasaríamos todo el día visitando su centro histórico Patrimonio Mundial por la Unesco.

Principales punto del día

Desde la estación de buses (1), tomamos un taxi por 15 soles/4€/total junto a Itzi y Xabi, que seguirían con nosotros antes de tomar caminos diferentes al día siguiente. Aunque era temprano, tuvimos la suerte de tener nuestra habitación lista en nuestro hotel, el Hostal Bubamara (2), así que fue ducharnos y comenzar el día a tope de power.

Una de las torres de la Catedral de Arequipa con el volcán Misti al fondo

La mañana la íbamos a pasar realizando un free tour por el centro histórico, para conocer de primera mano la historia de la ciudad. Íbamos un poco recelosos, pero fue todo un acierto. Lo hicimos con la compañía Inkan Milky Way, y nuestra guía fue sencillamente espectacular. De los mejores que hemos hecho nunca.

Las calles del barrio de San Lázaro tenían un encanto muy especial

Durante el recorrido visitamos el barrio de San Lázaro, la plaza e iglesia de San Francisco (3), la impresionante Plaza de Armas (4) con el volcán Misti coronando la Catedral y terminamos en los Claustros de la Compañia (5). Esto último era una plaza cerrada adyacente a la Iglesia de la Compañia. Allí compramos a una chica uno de los postres típicos arequipeños, el queso helado, buenísimo, aunque de queso poco, es una especie de helado-granizado de vainilla. ¡Qué rico porfavó!

Plaza de Armas

Comprando queso helado

Muy cerca de allí, y siguiendo los consejos del tour, quedaba el Mercado San Camilo (6). Allí pudimos sumergirnos junto a la gente local, en un mercado muy auténtico en el que pasear y comprar algo se antojan como el respirar. Aprovechamos para pillar hojas y caramelos de coca para ir preparados al día siguiente al Valle del Colca y su altitud. También se puede probar el exquisito jugo de maca.

Si se quiere comer comida típica arequipeña, no hay mejor lugar que visitar alguna picantería, restaurantes con mucha tradición en el que siguen elaborando los platos como muchos años atrás. Nosotros optamos por almorzar en una que quedaba dentro de los propios claustros que habíamos comentado: la Benita de los Claustros.

Claustros de la compañía; el restaurante se encontraba en la esquina izquierda

Pedimos rocoto relleno, chupe de camarón y el plato que puede causar que a cualquiera se le revuelta el estómago: el Cuy chactado, una especie de hámster gigante que se considera todo un manjar en la zona y que se sirve en ocasiones especiales como bodas. ¿Os atreveríais a probarlo? Todo estaba bastante rico, pagamos un precio de 42 soles/11€/persona.

Cuy; no apto para todos los estómagos

La tarde si que la aprovecharíamos para entrar en dos de las visitas más típicas de la ciudad. Empezando por el Museo Santuarios Andinos (7), dedicado en gran parte a la conservación de la momia “Juanita, una niña encontrada en una tumba inca en los Andes, en 1995 (sólo está expuesta de abril a diciembre, el resto del año la sustituyen por otra momia). Las visitas empiezan con un vídeo introductorio seguido de explicaciones en unas pequeñas galerías con objetos encontrados en diferentes tumbas. Es curioso de ver, aunque ni mucho menos lo podemos considerar imprescindible. La entrada fue 20 soles/5€/persona. Las fotos están prohibidas en su interior, podéis consultar horarios e info en la web.

Entrado al museo

Uno de los patios exteriores del museo

A la salida, aprovechamos para disfrutar un poco de la Plaza de Armas y visitar el interior de la Iglesia de la Compañia, en una de sus esquinas. Es una pequeña iglesia sin más, aunque a nosotros, que somos andaluces, nos impactó ver unas figuras tan propias de semana santa en algunos de sus altares. A tantos kilómetros. Por falta de tiempo no pudimos visitar la Catedral de Arequipa, aunque sólo verla por fuera ya merece muchísimo la pena.

Iglesia de la Compañía

Y llegamos al punto fuerte de Arequipa: el Monasterio de Santa Catalina (8). Una pequeña ciudad dentro de la ciudad, un monasterio muy colorido rodeado de altos muros fundado en 1580. Un lugar increíblemente fotogénico y que nos pareció mágico. La entrada es de 40 soles/10€/persona, un poco cara para los estándares pero que merece mucho la pena. Y lo mejor de todo, dos días a la semana se queda abierto hasta que se hace de noche, y justo nos tocaba allí. ¡Vaya suerte! Podéis consultar todo en su web.

Monasterio de Santa Catalina. Arequipa

Debido a lo que contábamos, habíamos dejado la visita para la última hora del día, de modo que pudiéramos disfrutar del atardecer desde su interior, para posteriormente hacer una ruta guiada a la luz de luna. Esta visita guiada fue de alrededor de una hora y exclusiva para los cuatro que eramos, por un precio de solo 20 soles/4€/total. Lo mejor fue que todos los interiores se encontraban iluminados sólo con la luz de las velas, lo que hizo que pareciera que estuviéramos siglos atrás.

Hay un mirador desde donde ver todo el oeste de la ciudad

¿Un patio andaluz?

Consideramos totalmente imprescindible hacer la visita guiada, pues la historia no deja indiferente a nadie. La vida que allí llevaron las monjas de clausura, como se organizaban y oraban, las criadas que tenían, etc. Nos estalló la cabeza con tanta información de…!Wow, no puede ser verdad! El lugar está abierto al público desde 1970, aunque aún hoy día viven una pequeña comunidad de monjas de clausura en su interior.

Se nos hacía tarde y estábamos muy cansados de todo el día y el viaje. Nos tomamos una cerveza arequipeña en una de las terrazas superiores de la Plaza de Armas, con vistas a la Catedral iluminada, todo una gozada para despedir el día. No teníamos más que cuerpo que para comprar algo de comida y cenar en el hotel.

¡Vaya gustazo! Tenéis otros bares y miradores alrededor de la plaza, merecen mucho la pena 🙂

Al día siguiente tocaba subir hasta los 4000 metros de altitud sobre el nivel de mar, ¡tocaba visitar el Valle del Colca! 🙂

 

 

Perú. Agos-Sept 2018. Organización y planificación

Alojamientos durante nuestro viaje

Día 1: Lima. Miraflores + Cambiar dinero

Día 2: Paracas. Reserva Natural de Paracas

Día 3: Paracas e Ica. Islas Ballestas + Buggy y Sandboarding en desierto de Paracas + Bodega de Pisco + Oasis de la Huacachina

Día 4: Nazca. Líneas de Nazca + Cementerio de Chauchilla + Acueducto de Cantalloc + Planetario Maria Reiche

Día 6-7: Valle del Colca. Reserva Nacional de Salinas + Mirador de Patapampa + Yanque + Baños termales + Cruz del Cóndor

Día 8: Puno. Lago Titicaca (Isla de los Uros + Isla de Taquile) + Sillustani

Día 9: Cuzco (1). Freetour + Plaza de Armas + Qorikancha + Mercado Central de San Pedro + Barrio de San Blas + Centro de Qosqo de Arte Nativo

Día 10: Cuzco, Valle Sagrado (2). Pisac + Tambomachay + Pukapukara + Q´enqo + Sacsayhuamán

Día 11: Cuzco, Valle Sagrado (3). Chinchero + Moray + Salineras de Maras + Ollantaytambo + Llegada a Aguas Calientes

Día 12: Cuzco, Valle Sagrado (4). Machu Picchu

Día 13: Cuzco y alrededores (5). Montaña Arcoiris o de los 7 colores

Día 14: Iquitos. Amazonas peruano.

Día 15-16-17-18: Selva del Amazonas. Hotel Muyuna Lodge.

Día 19: Lima. Plaza de Armas + Monasterio de San Francisco + Parque del Amor + Vuelta a la Realidad