La ciudad portuaria de Gdansk, al norte de Polonia, nos esperaba con los brazos abiertos. Íbamos a pasar un total de dos días completos visitándola, con excursión a Malbork incluida. Una ciudad repleta de calles con cafés íntimos, tiendas de ámbar, fachadas coloridas, un pasado memorable lleno de altibajos y un encanto propio que la hace totalmente diferente a cualquier otra ciudad del país.

Como os explicábamos en el post sobre transportes en Polonia, nos decidimos por la opción de tren para llegar a Gdansk. Desde nuestro hotel en Varsovia, tomamos un Uber (10,66 PLN) y en apenas 5 minutos nos dejaba en la estación Warszawa Centralna. Desde este punto llegábamos a la estación principal Gdańsk Główny (1) en apenas 3 horas y media.

Primera toma de contacto: freetour por el centro histórico

Andamos 15 minutos hasta nuestro alojamiento para las dos siguientes noches, Grand Hostel (2), y nos fuimos directos a iniciar el freetour que habíamos reservado. En nuestro caso, nos decantamos por el que ofrecía la empresa Walkative!, con un guía polaco local que hablaba genial el castellano. Eramos un grupo pequeño y fue una experiencia muy recomendable de casi 3 horas como introducción a la historia y costumbres de la ciudad, algo que siempre intentamos hacer.

Detalle arquitectónico

El inicio del tour tenía lugar en la Puerta Dorada o Golden Gate (3), datada del siglo XVII y desde la que comienza el Camino Real, la vía por la transitaban los reyes en sus visitas a la ciudad en una época pasada de gloria. Este camino, atravesando esta puerta y la siguiente, la Puerta Alta, confluye por una de las calles más fotogénicas del país, Dlugi Targ, con una arquitectura histórica llena de fachadas coloridas. El punto más conocido de la misma es la Fuente de Neptuno (4), el monumento laico más antiguo del país y con una historia detrás que merece ser leída.

Puerta Alta

Camino Real desde la Puerta Dorada

Buen culo y mejores fachadas

Por el camino nos desviamos por una de las calles perpendiculares para conocer la fachada e historia del Gran Arsenal (5). Un edificio con una fachada increíblemente llamativa. En el pasado ocupado con motivos militares, hoy es sede de la Academia de Bellas Artes. De igual modo es otro punto de visita obligado la Iglesia de Santa María (6), la mayor del mundo construida en ladrillo. Las vistas de la ciudad desde su torre merecen mucho la pena, nosotros subiríamos al día siguiente.

Gran Arsenal, fachada principal

Si Dlugi Targ era para sacar el móvil y quemar la memoria a fotos, Ulica Mariacka (7) no es para menos. Una calle estrecha y empedrada repleta de puestos artesanales de ámbar y terrazas al aire libre, situada entre la Iglesia de Santa María y la Puerta de Santa María. Nos encantaron las bocas de desagües reconvertidas en cabezas de gárgolas de piedra. Un trozo de ciudad para terminar de enamorarse de ella.

Ulica Mariacka

Uno de los últimos puntos que visitamos, siguiendo la orilla del río, fue Zuraw (8), la inconfundible grúa de Gdansk. Usada en su día para tomar las mercancías de los barcos, hoy forma parte del Museo Marítimo Nacional. Desde allí, nos acercamos a una pequeña plaza apartada y terminamos el tour con una última nota histórica. Sin duda, totalmente recomendable, y más en lugar donde se puede llegar a cualquier punto a pie en pocos minutos. Si no se puede hacer, merece muchísimo la pena informarse por cuenta propia.

Al día siguiente subiríamos a este noria

Detalles de la ciudad

Antes de seguir recorriendo la ciudad, nos pasamos por un restaurante mexicano que habíamos leído que estaba genial, Pueblo (9), y la verdad es que no pudimos elegir mejor. Pedimos fajitas, nachos y quesadilla junto con dos bebidas por 90 PLN.

Riquísimo

Museo de la Segunda Guerra Mundial de Gdansk: joya reciente de la ciudad

Siguiendo el río hacía el norte con un sol divino acariciándonos llegábamos hasta el increíble edificio en pendiente que da acceso al Museo de la Segunda Guerra Mundial (10), inaugurado en 2017. El ticket normal sale 23 PLN y se pueden reservar directamente a través de su web, eligiendo la hora que más convenga. Tenéis toda la info de horarios y exposiciones temporales en la página. Cabe destacar que la audioguía no está disponible en español aunque en la web ofrecen guías personales en habla hispana para contactar.

Edificio del Museo de la II Guerra Mundial

Mediante exposiciones interactivas y una organización impecable, el museo nos transporta a la historia de la Segunda Guerra Mundial enfocándose en la suerte que corrió Polonia durante la misma. Una historia pintada de sangre y crueldad pero necesaria desde el conocimiento personal. Estuvimos alrededor de 3-4 horas y os aseguramos que debería de ser imperdible en vuestra planificación. Un ejemplo de museo moderno.

Interior del museo

Otro museo muy conocido de la ciudad es el Centro Europeo de Solidaridad, que repasa la lucha hasta la libertad del país después de la guerra. Por desgracia, nosotros no tuvimos tiempo que dedicarle, pero seguro merece mucho la pena. A través de su web podéis conseguir entradas y más información práctica.

Los mejores pierogis habidos y por haber

Tras un día tan completo, volvimos al centro directos a poder tomarnos unas cervezas y absorber todo lo que había deparado. Elegimos un bar chulísimo con un ambiente genial llamado Josef K (11). Tenéis que ir y disfrutar de su decoración, especialmente en la planta superior.

Y ahora si que sí, por fin el momento tan deseado que queríamos contaros, el lugar donde nos zampamos los mejores pierogis de todo nuestro viaje por el país: Pierogarnia Mandu Centrum (12). ¿Qué aún no sabéis que son los pierogis? Son una especie de empandillas típicas polacas que pueden llegar a volver a cualquier loco.

Bruuuuuuuuuuuuutal

Nosotros pedimos pierogis de carne con cebolla y bacon, sopa de pollo y de postre…. ¡Pierogis de Oreo! Somos unos gorditos felices, es lo que hay. No hace falta que nos lo digáis. Pagamos un total de 67,50 PLN.

Terminaba una jornada super completa, al día siguiente íbamos a visitar un castillo de ladrillo más grande del mundo… ¡A descansar!

 

Polonia y Viena (Austria). Abril 2019. Organización y Planificación

Alojamientos durante nuestro viaje

Transportes en Polonia: ¿Cómo moverse entre las principales ciudades?

Día 1: Varsovia (Polonia).  Ciudad Vieja + Museo Polin + Palacio de la Cultura y la Ciencia + Pawilony Nowy Świat

Día 2: Varsovia (Polonia).  Palacio Wilanow + Parque Lazienki + Plaza de la Ciudad Vieja + Castillo Real

Día 4: Gdansk (Polonia). Excursión al Castillo de Malbork + Iglesia de Santa María + AmberSky (Noria)

Día 5: Wroclaw (Polonia). Rynek + Universidad + Duendes de Wroclaw + Panorama de Raclawice

Día 6: Wroclaw (Polonia). Iglesia de Santa María Magdalena + Japanese Garden + Búsqueda de últimos enanos

Día 7: Cracovia (Polonia). Colina de Wawel + Freetour Casco Histórico + Kazimierz (Barrio Judío)

Día 8: Cracovia (Polonia). Excursión al campo de concentración Auschwitz-Birkenau + Rynek Underground

Día 9: Cracovia (Polonia). Excursión a las minas de sal de Wieliczka

Día 10: Cracovia (Polonia). Basílica de Santa María + Freetour Cracovia Judía

Día 11: Viena (Austria). Museo de Historia Natural + Centro y Catedral + Biblioteca Nacional de Austria

Día 12: Viena (Austria). Palacio Belvedere + Hundertwasserhaus + Prater (Parque de Atracciones) + Vuelta a la Realidad