¿Cómo os suena dormir en una jaima en mitad del desierto y disfrutar de un amanecer único? Sin duda alguna la excursión al Desierto de Merzouga desde Marrakech es la más popular entre los visitantes al país marroquí. Una experiencia única que llevaba mucho tiempo en nuestra mente y que no dudamos en vivir cuando tuvimos la ocasión. A continuación os contamos las diferentes opciones de visita al desierto desde Marrakech, como contratar la excursión o tour y nuestra propia experiencia. Y es que además del desierto, la excursión ofrece otros lugares increíbles como la Kasbah de Ait Ben Haddou o las Gargantas del Todra. Os lo advertimos… ¡Os van a entrar muchas ganas de tocar esa arena mágica!

Que desierto visitar desde Marrakech: Zagora o Merzouga

Desde Marrakech es posible visitar realizar la excursión a dos desiertos diferentes: el de Zagora y el de Merzouga. El primero se encuentra más cercano a la ciudad, por lo que es posible realizar excursiones cortas de 2 días y 1 noche. Para los que tengan poco tiempo es la opción ideal. El problema es que es un desierto rocoso y árido, alejado de esas dunas características de arena fina que tanto nos han cautivado desde que vimos Aladdin por primera vez. Para encontrar este tipo de desierto más ideal es necesario irse hasta Merzouga, la segunda opción, con unas dunas impresionantes y unas postales de ensueño. Para este hace faltar emplear un mínimo de 3 días y 2 noches.

Tour al desierto de Marrakech

Detalles del camino

¿El lado malo de decantarse por el Desierto de Merzouga? Se encuentra a casi 600 km de Marrakech, con la Cordillera del Atlas entre medio. En la excursión más típica, de 3 días y 2 noches, pasaréis mucho tiempo en carretera, siendo el último día realmente agotador. Por lo que lo verdaderamente ideal sería realizar esta excursión empleando 4 días y 3 noches. Igualmente, si tuvierais aún más tiempo, lo bueno sería realizar todo el recorrido por libre en coche alquilado. Eso sin dudarlo. Nosotros tuvimos claro desde un primer momento que queríamos visitar esta opción, aún dejando poco tiempo para Marrakech y siendo una paliza.

Como contratar la excursión al Desierto de Merzouga desde Marrakech

Hay dos posibilidades para visitar el desierto, a través de agencia o, como explicábamos arriba, por libre en coche de alquiler. En cualquier caso, si os decantáis por coche de alquiler, tened claro que para 3 días son demasiadas horas de conducción para una persona si no sois varios conductores. Lo ideal sería tener tiempo de sobra y poder hacer un trip desde Marrakech, pasando por el desierto y acabando en otro punto como Fez. Desafortunadamente la mayoría de visitantes sólo disponen de 4 o 5 días con base en Marrakech.

Nosotros, por todo lo mencionado, acabamos haciendo la excursión a través de agencia con duración de 3 días y 2 noches. Hay muchísimas que ofrecen prácticamente lo mismo, y los precios están todos muy parejos. Pagamos un precio de 180€ por persona, incluyendo todo excepto el almuerzo de los diferentes días. El precio asciende si se quiere más categoría de hotel y jaima a la hora de trasnochar. Os dejamos enlazadas las opciones principales por si queréis echarlo un ojo. Como siempre lo mejor es comparar y escoger entre todas las agencias aquella que más os guste u os de más confianza.

¿Cuándo es la mejor época para viajar al desierto desde Marrakech?

Aunque vaya por delante que el desierto es siempre un lugar caluroso, si que sería interesante evitar esta excursión durante el verano europeo, es decir, julio y agosto. Durante esta temporada las temperaturas altas pueden ser asfixiantes, por lo que lo mejor sería intentar ir en otra época del año para disfrutar más plenamente de la experiencia. No hay ningún problema en realizar la excursión durante los meses de invierno, ya que la única precaución sería coger ropa abrigada para las noches, que si tienen temperaturas bastante bajas. Como todo, depende de cada persona.

Nuestra experiencia en el desierto de Merzouga. Diario de viaje de 3 días con mapa

La mayoría de agencias que operan el tour tienen el mismo recorrido. Un primer día visitando la Kasbah de Ait Ben Haddou y haciendo noche en el Valle del Dades, un segundo visitando las Gargantas del Todra hasta llegar al desierto, donde se pasa la segunda noche en jaima. El tercero, tras ver amanecer, se pasa todo el día en transporte de vuelta. Empezamos con nuestro diario de viaje al desierto para que no os falte detalle de una excursión espectacular. Os dejamos un mapa con todo los puntos clave repartidos por el país que iremos mencionando, para que os hagáis una idea de distancias y lugares.

Atravesando la cordillera del Atlas

Desde nuestro Riad en Marrakech (1) salíamos rumbo a atravesar el Atlas marroquí a primera hora de la mañana. El transporte era una van con capacidad para 12 personas, la cual era exclusiva para nosotros al ser temporada baja, con un chófer un tanto reservado que nos acompañó los tres días. Por el camino pudimos realizar varias paradas para estirar las piernas y deleitarnos con varios miradores de la impresionante cordillera, llegando a los 2000 metros sobre el nivel del mar. Paisajes muy bellos, con muchas curvas. Nosotros llevábamos de casa Biodramina para evitar mareos. Una de las paradas nos llevó hasta una cooperativa de Argán regentada por mujeres. Allí nos explicaron el interesante proceso de obtención del fruto y nos mostraron una amplia gama de productos derivados.

Comienzo de la excursión al desierto: atravesando el Atlas

Comienzo de la excursión al desierto: atravesando el Atlas

Argán, de camino al desierto

Detalle del Argán

La Kasbah de Ait Ben Haddou

Alrededor de las 13.30h llegábamos a la Kasbah de Ait Ben Haddou (2), también conocida como Ksar de Ait Ben Hadu. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997, esta ciudad amurallada está repleta de pequeñas kasbahs o casas hechas de adobe, lo que dan un aspecto único, totalmente integrado con el paisaje. Un lugar hermosísimo y super recomendable. Además de todo esto, ha sido desde hace más de 50 años lugar de rodaje ocurrente por películas como Lawrence de Arabia (1962), Indiana Jones y la Última Cruzada (1989), Gladiator (2000) o Prince of Persia (2010). Además, también fueron rodadas algunas escenas de Juego de Tronos (2011), emulando la ciudad de Yunkai. ¡La lista es enorme!

Kasbah de Ait Ben Haddou

Kasbah de Ait Ben Haddou

Para su visita, nuestro chófer contacto con un guía local que nos esperaba, el cual poseía una casa propia en la Kasbah. Era privado para nosotros y nos explicó todo acerca de su forma de vida y la historia de la ciudad, que es solo habitada durante los meses de verano. Igualmente, tuvimos incluso la posibilidad de entrar en su casa y hacernos algunas fotos dentro, incluyendo la terraza al exterior. Tras volver al punto inicial, acabamos dándole una propina que el no tardó en recordar.

Otra perspectiva de la Kasbah de Ait Ben Haddou

Otra perspectiva de la Kasbah de Ait Ben Haddou

De camino al desierto de Merzouga

Frente a la Kasbah se encuentra la zona residencial moderna

En un restaurante situado a los pies de la ciudad, llamado L’oasis D’or, almorzamos dos menús de tajine de pollo con cuscús y sopa. Junto con las bebidas fue un total de 275 MAD. Un tanto caro aunque todo rico.

Trasnochando en el Valle del Dades

Tras alguna hora más de carretera donde atravesamos Uarzazate, lugar también muy ligado al cine, llegábamos al Valle del Dades (3), donde hacíamos noche. Allí tuvimos tiempo para descansar antes de que se pudiera el sol, con una zona donde pasaba un pequeño arroyo. Según el paquete que se contrate el hotel variará entre algunos en la misma zona. Nosotros en particular nos alojamos en el Hotel La Gazelle Du Dades, un lugar más que correcto repleto de otros turistas como nosotros donde disfrutamos de una cena riquísima incluida en el precio y muy bien preparada. Terminaba un primer día largo y completo.

Tour al desierto de Merzouga: primera noche, Valle del Dades

Valle del Dades, donde dormimos la primera noche

Alojamiento en el Valle del Dades

Alojamiento en el Valle del Dades

Gargantas del Todra y rumbo al desierto

Comenzaba el segundo día y volvíamos temprano a la carretera tras un desayuno muy completo. Después de alguna parada en miradores, llegábamos alrededor de las 12h a las Gargantas del Todra (4), un lugar que nos impresionó sobre manera. Una especie de camino donde pasa un arroyo entre dos paredes verticales enormes de piedra, ideal para amantes de la escalada. Y es que, más allá del desierto, la excursión ofrece mucho más. Aunque por margenes de tiempo la visita es muy fugaz, pudimos disfrutar la parada muchísimo.

Gargantas del Todra

Gargantas del Todra

La última parada antes de llegar al desierto

La última parada antes de llegar al desierto

Ahora si que si, poníamos rumbo a Merzouga. Tras alguna parada más para estirar las piernas, acabamos almorzando en un restaurante de carretera llamado Touroug Café (5). Todo muy rico, pagamos 210 MAD por brochetas de pollo, kefta y bebidas. Desde la carretera ya podíamos maravillarnos con Erg Chebbi (6), el punto central y más fotografiado del Desierto de Merzouga, traducida como duna grande.

Donde comer cerca de Merzouga

El Kefta, nuestro plato marroquí prefiero

¡Llegamos al desierto de Merzouga!

Nuestro conductor de van nos dejó cercanos a las dunas, donde otro coche nos recogía. Era un chico bereber perteneciente al campamento donde íbamos a pasar la noche. Un chico majísimo que nos llevó hasta la entrada de las mismas y que nos dejó con un compañero mientras él tomaba nuestro equipaje rumbo a nuestra jaima. Íbamos a realizar una actividad más que típica en el desierto.

Llegando a Merzouga tras un largo camino desde Marrakech

Llegando a Merzouga tras un largo camino desde Marrakech

Montar en camello en el desierto… ¿Es necesario?

Y llegado a este punto os tenemos que hablar sobre un tema que últimamente esta despertando mucha polémica: montar en camello en el desierto. Muchos defienden que es una actividad totalmente prescindible y que se contrapone con aquello que conocemos como un turismo responsable. Normalmente todas las excursiones al desierto ofrecen esta actividad.

Montar en camello en el desierto

Montar en camello en el desierto

Nosotros no engañamos a nadie. Hicimos la actividad. Sin embargo, tras volver y hablarlo en profundidad con otros compañeros viajeros llegamos a ver que tal vez no fue la mejor decisión que tomamos. Por supuesto, según el locutor, vais a encontrar razones en contra y a favor de hacerlo. Desde aquí lo que tenemos claro es que antes de dar el paso, deberíais al menos de leer sobre el tema y actuar en consecuencia. Ya os decimos que la experiencia es igualmente increíble sin la necesidad de montar en camello, por lo que es totalmente prescindible.

Subiendo a Erg Chebbi y disfrutando del atardecer en el desierto

Subir a la enorme duda de Erg Chebbi y contemplar unas vistas totalmente despejadas en kilómetros a la redonda fue increíble. Y por si fuera poco… ¡Estábamos completamente solos! Eso sí, subir es duro y uno de los dos casi deja el pulmón enterrado en arena al llegar arriba (jaja). Pero tenéis que hacerlo sí o sí, con tranquilidad. El chico que nos acompañaba se quedó abajo y nos dejó todo el tiempo del mundo para disfrutar de las vistas y dar un paseo. Un momento mágico…

Desde la cima de Erg Chebbi, la gran duna de Merzouga

Desde la cima de Erg Chebbi, la gran duna de Merzouga

¿Estábamos requete felices? Estábamos requete felices

¿Estábamos requete felices? Estábamos requete felices

Bajamos haciendo la croqueta en algún tramo de las cuestas, algo que tenéis que también deberíais de probar, aunque os llevéis arena de recuerdo en los lugares más insospechados. Una vez abajo, pusimos rumbo al campamento bereber, haciendo una parada intermedia para disfrutar del atardecer. Las fotos hablan por si solas, todas las horas de carretera hasta allí y las que nos esperaban de vuelta merecían todas y cada una de ellas la pena.

Cayendo la noche sobre el desierto de Merzouga

¿Os estáis imaginando ya a vosotros caminando por aquí?

Dormir en el desierto de merzouga

Una imagen que siempre permanecerá con nosotros

Dormir en una jaima en el desierto en un campamento bereber

Para proteger el área natural, los campamentos bereberes donde pasar la noche en jaima se encuentran en el perímetro del desierto de dunas. Por normativa, desde hace algún tiempo, todos se encuentran una zona más árida y plana para preservar el medio ambiente. El campamento se encontraba super bien montado, con jaimas alrededor y una zona común central rodeada de fuegos. Hay jaimas básicas y otras más lujosas con baño privado. Dependerá del precio pagado en la excursión, como os decíamos más arriba.

Campamento bereber, donde dormimos en el desierto

Campamento bereber, donde dormimos en el desierto

A nuestra llegada nos recibieron con té, agua y pastas. Tras dejar las maletas y asearnos, nos fuimos directos a cenar, a otra zona muy bien preparada donde disfrutamos de una cena muy rica junto a los demás huéspedes del campamento. Posteriormente, y ya en la zona central al aire libre junto a los fuegos, los bereberes del campamento montaron una fiesta tocando instrumentos propios de su cultura. Fue un rato super divertido. Hicimos migas con otros españoles y nos invitaron incluso a cerveza. Ellos las había comprando por el camino (tras comentárselo al conductor de su van) y la tenían guardado en el frigorífico del campamento donde no pusieron ningún problema. ¡Así que ya sabéis!

Noche en el desierto de Merzouga

Tuvimos toda la suerte del mundo y nos dejaron dormir en una jaima deluxe

El amanecer en el desierto y vuelta a Marrakech

Aunque no pudimos ver el cielo estrellado en todo su esplendor pues la luna estaba prácticamente llena y brillante en el cielo, la tranquilidad que se respiraba allí era de otro planeta. Un cielo como nunca se podrá disfrutar desde una ciudad. Y ya ni os contamos cuando salimos de la jaima horas más tarde aún de noche y disfrutamos en un terreno cercano del amanecer en el desierto. Se acumulaban los momentos inolvidables en nuestra mochila.

Amanecer en el desierto

Amanecer en el desierto

Posteriormente desayunamos y volvimos al punto del día anterior donde nos esperaba nuestro conductor para emprender el camino de regreso. El tercer día de la excursión eran muchas horas de carretera hasta llegar a Marrakech, un viaje que se hizo muy pesado tal y como teníamos claro que iba a suceder. Un peaje que sin duda volveríamos a pasar. Por el camino paramos en un restaurante llamado Café Restaurant Rafik (7) donde comimos bastante bien, pagando 140 MAD en total por todo. Llegábamos sobre las 18h de la tarde.

Café Restaurant Rafik, llegando a Marrakech desde el desierto

Café Restaurant Rafik, llegando a Marrakech desde el desierto

Y sin más preámbulo, terminaba nuestra excursión al desierto desde Marrakech de 3 días, una experiencia inolvidable y que sin duda se posiciona como unas de las experiencias más tops que nunca hayamos vivido… ¡Qué no falte nunca la aventura! ¡Podéis dejadnos cualquier duda en los comentarios, viajeros!