Como siempre decimos, sentimos que estamos al 100% de vacaciones el día que nos levantamos por primera vez en el nuevo destino. En este segundo y último día en Varsovia, íbamos a descubrir más rincones y a empezar a conocer la gastronomía polaca. Así pues, a las 8 de la mañana, ya estábamos en la calle listos para darlo todo. Que no se diga.

Una mañana alejados de multitudes

Nuestra primera parada del día era el imponente Palacio Wilanow (1), a 45 minutos en transporte público al sur. Con Google Maps, chequeamos el trayecto que teníamos que hacer y finalmente, tomando el bus 116, llegábamos sin problemas. Es el palacio más importante de la ciudad, datado del siglo XVII. A diferencia del resto de la ciudad, apenas sufrió daños durante la IIGM.

Un día genial

Compramos las entradas desde su web con antelación, a modo de ir a primera hora y disfrutar de su tranquilidad. Pagamos 30 PLN por persona por la Ruta 1+2 que incluía las diferentes estancias del palacio así como su parque exterior. En nuestro caso, preferimos no coger audioguía y dejarnos llevar, siendo el precio de esta 10 PLN. El interior es justo y como te lo podrías imaginar sin entrar, en el que el lujo y las reliquias de época abundan.

Por su parte, los jardines nos ofrecieron un lugar totalmente en paz a esa hora de la mañana, con un afluente del Río Vistula incluido a la espalda del palacio. Sin duda, fue todo un acierto realizar esta visita tan temprano y lo aconsejamos sobremanera.

 

Volviendo hacia el centro en el mismo bus 116, nos quedábamos a mitad de camino para pasear por la zona verde más importante de la ciudad: el Parque Lazienki (2). De nuevo, un oasis en mitad de la ciudad, un lugar donde en verano se celebran conciertos de Chopin al aire libre de forma gratuita y donde los padres juntos a sus hijos buscan ardillas a sus anchas.

Palacio sobre el agua

El principal reclamo del parque es el Palacio sobre el agua, en su día alojamiento neoclásico del monarca y que reposa sobre un lago, dando la sensación que sale directamente de este. Otros reclamos son el anfiteatro de la isla, la Casa Blanca o su antiguo invernadero. En la web del parque podéis consultar lo que necesitéis, incluido horarios de los conciertos de Chopin en el caso de que vayáis en los meses más calurosos.

La mejor perspectiva del parque

Y con el hambre pisando los talones, nos acercamos a pie hasta uno de los locales más transitados por turistas para adentrarse en la gastronomía polaca: U Szwejka (3). Probamos los primeros pierogis del viaje, unas empanadillas tipiquísimas y muy ricas, un filete de cerdo como una manta de grande, el schnitzel, y nos quedó hueco para una sopa calentita de pollo. Junto con las bebidas pagamos un total de 81 PLN. Nos gustó bastante, aunque los mejores pierogis los comeríamos en Gdansk con diferencia sobre el resto.

El centro histórico de Varsovia en profundidad

Desde la misma plaza del restaurante, tomamos el tranvía 4 y fuimos directo al centro histórico para poder adentrarnos en profundidad, a diferencia del día anterior. La primera parada era de nuevo la plaza de la ciudad vieja o Rynek (4), para poder tomar fotos tranquilos y tomarnos un café en algún bar. Como decíamos, es la plaza más bonita de la ciudad, y a excepción de las fachadas de los números 34 y 36, todo está reconstruido después de la guerra. En el centro de la plaza se encuentra la estatua de una sirena, símbolo de la ciudad.

Rynek

Una de las calles del centro histórico

Aprovechamos también para entrar en la iglesia mas antigua de Varsovia, la Catedral de San Juan (5). Justo al lado en ese momento se encontraban rodando una serie/película sobre la II Guerra Mundial y había actores con uniformes nazis. Aún siéndolos, no dejaba de ser muy impactante.

Deambulamos un poco más por el centro y llegábamos al Castillo Real (6), de nuevo totalmente reconstruido tras la destrucción del original por parte de los alemanes. Hay diferentes lugares a visitar dentro del mismo, nosotros pagamos 30 PLN por el Castle Tour, el más general, que daba acceso entre otros a la estancias del Rey, galerías de artistas o la cámara del parlamento. Aunque compramos las entradas directamente allí, podéis hacerlo también online a través de su web, y de paso chequear horarios e info.

Castillo Real

El interior está repleto de objetos de época, con una decoración en su mayoría ostentosa. Lo que más nos gustó fueron las obras de Bernardo Belloto (o Canaletto), donde se pueden apreciar el centro histórico durante el siglo XVIII. Gracias a estas pinturas se pudieron reconstruir muchos detalles y fachadas tras la guerra. Merece la pena leer un poco de su historia, aunque sea de forma rápida en una guía de viajes o en internet.

Para terminar un día tan completo nos acercamos hasta un mercado llamado Hala Koszyki (7), donde hay muchísimas posibilidades para comer y un ambiente realmente bueno. Estábamos tan llenos del almuerzo, que por comer algo pillamos una hamburguesa y unas patatas para compartirla entre ambos. El lugar es super recomendable sobre todo de noche.

Brindamos en espuma y nos despedíamos de Varsovia, una ciudad totalmente diferente a cualquiera de las otras que nos esperaban. Tal vez más fría, pero también con un encanto propio, fruto del renacimiento desde un pasado muy reciente con una época de comunismo incluida. Al día siguiente tocaba madrugón rumbo a Gdansk… 🙂

 

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Alojamientos durante nuestro viaje

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Día 1: Varsovia (Polonia).  Ciudad Vieja + Museo Polin + Palacio de la Cultura y la Ciencia + Pawilony Nowy Świat

Día 3: Gdansk (Polonia). Freetour + Camino Real + Centro Histórico + Museo de la II Guerra Mundial

Día 4: Gdansk (Polonia). Excursión al Castillo de Malbork + Iglesia de Santa María + AmberSky (Noria)

Día 5: Wroclaw (Polonia). Rynek + Universidad + Duendes de Wroclaw + Panorama de Raclawice

Día 6: Wroclaw (Polonia). Iglesia de Santa María Magdalena + Japanese Garden + Búsqueda de últimos enanos

Día 7: Cracovia (Polonia). Colina de Wawel + Freetour Casco Histórico + Kazimierz (Barrio Judío)

Día 8: Cracovia (Polonia). Excursión al campo de concentración Auschwitz-Birkenau + Rynek Underground

Día 9: Cracovia (Polonia). Excursión a las minas de sal de Wieliczka

Día 10: Cracovia (Polonia). Basílica de Santa María + Freetour Cracovia Judía

Día 11: Viena (Austria). Museo de Historia Natural + Centro y Catedral + Biblioteca Nacional de Austria

Día 12: Viena (Austria). Palacio Belvedere + Hundertwasserhaus + Prater (Parque de Atracciones) + Vuelta a la Realidad