Wroclaw, o Breslavia como era conocida en su pasado germano, nos esperaba como tercera parada de nuestro viaje. Una ciudad llena de vida estudiantil y oferta cultural como para no aburrirse, formada por varias islas alrededor del río Oder. Si tenemos que elegir una urbe que nos sorprendiera especialmente teniendo en cuentas las expectativas, sin duda es esta. Como otras ciudades polacas, durante la IIGM quedó prácticamente destruida, siendo su rehabilitación extendida hasta la década de 1980. Pasaríamos dos días completos en ella, recorriéndola en su totalidad a pie.

Qué ver en Wroclaw: primeros pasos por la ciudad

Como os contábamos en el post sobre transportes en Polonia, para llegar desde Gdansk a Wroclaw (de norte a suroeste de país) compramos billetes de tren de alta velocidad IC. Saliendo muy temprano, nos tomaba unas 5 horas llegar hasta su estación central, Wroclaw Glowny (1). Siguiendo los consejos de Google Maps, tardábamos nada en llegar a nuestro alojamiento, Moon Hostel (2). Empezábamos.

Dejamos las maletas y nos fuimos directos a comer a una hamburguesería muy frecuentada por estudiantes, Moaburger (3). Riquísimas y enormes. Pagamos un total de 64 PLN, incluyendo una para cada uno, patatas y refrescos. Ahora sí que sí estábamos listos para patearnos Wroclaw.

A dos pasos quedaba la imponente Rynek (4), la plaza principal de la ciudad que alberga entre otros el antiguo ayuntamiento, el edificio de mayor esplendor de la misma. En una de la esquinas también podemos encontrar un punto muy conocido, Hansel y Gretel (5), dos edificios variopintas con un arco datado de 1728 que las une y que antaño daba acceso al cementerio de la iglesia que hay detrás. Mucho encanto.

Rynek. Antiguo ayuntamiento

Hansel y Gretel. ¿Cuál es cuál?

Los duendes de Wroclaw: hazte con todos

En la propia Rynek entramos en la Oficina de Turismo (6), donde una chica super simpática nos explicó un par de cosas y donde compramos un mapa donde localizar a todos los duendes esparcidos por la ciudad. ¿Qué aún no sabéis de que os hablamos? Mira la imagen inferior… os lo explicamos en el siguiente párrafo. A nosotros nos pareció divertidísimo.

El primer duende que instalaron. Al lado una estatua de otro duende

 

Durante la época del comunismo, un grupo apodado Alternativa Naranja utilizó el humor y la ironía para luchar contra este. En su día era frecuente identificarlos con duendes, por lo que hoy en día la ciudad decidió rendirles homenaje como símbolo de su lucha. De este modo, se encuentran esparcidos por toda la ciudad cientos de figuras de duendes ataviados con diferentes vestimentas según donde se encuentren. En total hay más de 300 y la cifra va aumentando.

Así pues, el mapa que compramos en la oficina nos fue muy útil para localizar muchos de ellos, además de ser un excelente recuerdo. Sin embargo hay tantos que no todos aparecen. Para poder encontrar de verdad a todos, lo mejor que podéis hacer es bajaros una app en el móvil, donde aparece información de cada uno y fotos del mismo. Al más puro estilo Pokemon. Nosotros utilizamos una llamada «Go Wroclaw Krasnale» con un icono donde aparece un duende sobre fondo amarillo. Como os decíamos, nos lo pasamos pipa durante nuestro dos días buscando todos los habidos y por haber.

El barrio universitario y su imponente Universidad de Wroclaw

 

Al norte de Rynek se encuentra uno de los puntos que más nos gustó visitar: la Universidad de Wroclaw (7). Sólo por su entrada, una puerta azul con motivos dorados ya es escusa suficiente para acercarse hasta allí. Para visitar su interior, compramos in situ un ticket que incluía las cuatro estancias disponibles, por un total de 14 PLN/persona. Aconsejamos visitar todas, merece mucho la pena. Tenéis más info y horarios en su web.

Puerta de acceso a la Universidad

 

Sin duda alguna la joya de la corona es el Aula Leopoldina, de estilo barroco llena de detalles de gusto exquisito. Al entrar por la puerta produce esa sensación de… ¡Waoh! Impresionante. Una versión más sencilla pero también muy bonita nos la ofrece otras de las dependencias, el Oratorio Mariano. Por su parte las vistas panorámicas de la ciudad desde la Torre Matemática son geniales, con una esfera que corona la misma y varias estatuas. Igualmente también disfrutamos de una pequeña exposición.

Aula Leopoldina

Saliendo del edificio, a escasos metros, nos topamos con la que es considerada el interior barroco-rococó más bonito de Wroclaw, la Iglesia del Santo Nombre de Jesús (8). La entrada es gratuita y tenéis los horarios en su web.

Seguimos: La Isla de la Catedral y el Panorama de Raclawice

Tras una parada en boxes para tomar café, continuábamos en un paseo muy agradable en busca de la Isla de la Catedral. Allí se asentaron los primeros habitantes de lo que posteriormente acabaría siendo la ciudad. Localizando más gnomos y atravesando un par de puentes, el segundo de ellos lleno de candados del amor, llegábamos hasta la Catedral de San Juan Bautista (9). No llegamos a entrar por que estaba ya cerrado, aunque desde la entrada apreciamos su interior. Os dejamos la web. Toda la zona está repleta de edificios religiosos.

La Catedral desde uno de los puentes

Qué viva la vida y viva el amor

 

Volviendo al centro por otro puente, localizábamos el lugar que más nos sorprendió de toda la ciudad: el Panorama de Raclawice (10). Una pintura gigantesca que representa la batalla por la independencia nacional, que tuvo lugar en Raclawice en 1794 entre el ejército polaco y las tropas rusas. Un mural de 114 metros de largo que se encuentra en un edificio circular y que muestra una panorámica que nos dejado muy impresionados por sus detalles y por la decoración 3D que posee. Las fotos no hacen justicia.

Debido a la derrota rusa, el mural estuvo oculto durante la época comunista, hasta volver a exponerse tras su caída. Aconsejamos chequear la disponibilidad en la web y si tenéis claro la hora comprarlas directamente para evitar problemas, ya que es un lugar muy concurrido. La entrada nos costó 30 PLN/persona. La visita dura 30 minutos y dan una audioguía donde explican los detalles de la pintura. Cómo decíamos, imperdible.

Neon Side Gallery y una cena muy polaca

Sí hay un lugar que preparando el viaje nos llamó la atención por peculiar ese fue Neon Side Gallery (11). Un callejón decorado por muchísimos letreros de neón tan típicos de la época comunista. Sin embargo, cuando nos acercamos, se encontraba totalmente en obras y no había ninguno instalado. Actualmente vuelve a funcionar, y seguro merece la pena acercarse después del atardecer y tomarse una cerveza en algunos de sus bares.

Neon Side Gallery en obras

Si no, muy cerca, tenéis un bar muy tranquilo donde tomar cerveza artesanal, AleBrowar (12). Aunque se puede cenar algo allí, nosotros optamos por acercarnos hasta Kurna Chata (13), un restaurante con comida tradicional polaca. Por el típico pan redondo con sopa, un escalope de pollo y bebida pagamos un total de 60 PLN. Muy recomendable.

Y sin cuerpo para más, terminaba otro día increíble. Más era abusar.

 

Polonia y Viena (Austria). Abril 2019. Organización y Planificación

Alojamientos durante nuestro viaje

Transportes en Polonia: ¿Cómo moverse entre las principales ciudades?

Día 1: Varsovia (Polonia).  Ciudad Vieja + Museo Polin + Palacio de la Cultura y la Ciencia + Pawilony Nowy Świat

Día 2: Varsovia (Polonia).  Palacio Wilanow + Parque Lazienki + Plaza de la Ciudad Vieja + Castillo Real

Día 3: Gdansk (Polonia). Freetour + Camino Real + Centro Histórico + Museo de la II Guerra Mundial

Día 4: Gdansk (Polonia). Excursión al Castillo de Malbork + Iglesia de Santa María + AmberSky (Noria)

Día 6: Wroclaw (Polonia). Iglesia de Santa María Magdalena + Japanese Garden + Búsqueda de últimos enanos

Día 7: Cracovia (Polonia). Colina de Wawel + Freetour Casco Histórico + Kazimierz (Barrio Judío)

Día 8: Cracovia (Polonia). Excursión al campo de concentración Auschwitz-Birkenau + Rynek Underground

Día 9: Cracovia (Polonia). Excursión a las minas de sal de Wieliczka

Día 10: Cracovia (Polonia). Basílica de Santa María + Freetour Cracovia Judía

Día 11: Viena (Austria). Museo de Historia Natural + Centro y Catedral + Biblioteca Nacional de Austria

Día 12: Viena (Austria). Palacio Belvedere + Hundertwasserhaus + Prater (Parque de Atracciones) + Vuelta a la Realidad