Llegábamos a Cracovia, una ciudad a la que le teníamos muchas ganas desde hacía mucho tiempo. Un lugar que iba a cumplir de sobra con todas las maravillas que nos habían contando sobre ella las muchas personas que ya la habían disfrutado. Desde Wroclaw tomábamos un autobús que en tres horas y media nos dejaba en esta. Tenéis info más detallada del traslado en el post sobre transportes en Polonia.

Desde la Estación de autobuses de Cracovia (1) tomábamos un Uber que nos dejaba por 12 PLN en nuestro alojamiento, Dream Hostels & Apartaments (2), con una localización muy buena. Así pues comíamos algo rápido y sin perder horas de sol nos encaminamos directos al posiblemente lugar con más historia de toda Polonia.

La Colina de Wawel, una cima llena de historias y leyendas

La Colina de Wawel (3) recoge mil años de historia polaca, con varias edificaciones importantísimas. Aunque la entrada a la propia colina, con zonas verdes y vistas al Río Vistula, es gratuita, todos los complejos de su interior necesitan de compra de ticket. Ya os avisamos que puede ser un poco lío. Pueden visitarse el Castillo Real (con diferentes áreas), la Catedral, el Museo de la Catedral y durante los meses más calurosos también la Cueva del Dragón, en la que cuenta la leyenda vivía el dragón de Wawel. Dependerá de cada uno visitar más o menos.

Subiendo por la cuesta sur hasta la cima de la colina

Excepto las entradas que conciernen a la Catedral todas se puede adquirir en el punto de información o Exhibition Center (4). Os dejamos el punto exacto en el mapa del día y la info en profundidad en esta web. No se venden online y hay un número limitado por día y tipo de entrada, que podréis chequear en pantallas.

Desde el complejo de la colina se obtienen estas vistas del Río Vistula

Nosotros compramos tickets para los aposentos reales y los aposentos privados, dependencias del Castillo Real de Wawel (5). Abajo podéis ver como dieron la entrada, con horarios específicos. Los aposentos privados sólo se pueden visitar con guía. Nosotros por disponibilidad acabamos haciendo la visita en italiano. Pagamos 47 PLN/persona y aceptan tarjeta. Estas dependencias merecen mucho la pena, desafortunadamente no permiten fotos en su interior.

Nuestros tickets

Por su parte, para poder acceder a la Catedral de Wawel (6), basta con comprar los tickets en un pequeño edificio delante de la misma, sin perdida alguna. Es importante saber que no aceptan tarjeta. Pagamos un total de 12 PLN/persona y accedimos directamente. También se puede adquirir una audioguía por 7 PLN más, con español incluido. La info de horarios en su web.

La Catedral de Wawel, en su interior estaba prohibido tomar fotos

Si nos fijamos en la parte izquierda de la puerta principal de la Catedral, se pueden ver colgados de cadenas unos huesos de un animal prehistórico. La leyenda cuenta que el templo permanecerá en pie mientras estos sigan intactos. Es muy curioso. Su interior es totalmente recargado, sin saber por un momento a que dirección mirar. Lo que más destacaríamos es la campana de Segismundo, una enorme fundición de 11 toneladas datada de 1520.

Huesos en la puerta de la Catedral de Wawel

Freetour por el centro histórico de Cracovia

Y a toda prisa nos trasladábamos, recorriendo el casco histórico, hasta la Barbacana (7), una fortificación adicional fuera de las murallas. Para ello atravesábamos la puerta norte de la muralla que rodea el centro, la Puerta de San Florián (8). Entre estos dos puntos empezaba nuestro free tour del centro histórico de Cracovia. De nuevo, como en Gdansk, lo hacíamos con la empresa Walkative!.

Barbacana

Uno de los laterales de la Puerta de San Florián

A diferencia de las otras ciudades polacas que habíamos visitado, Cracovia no sufrió la destrucción de su centro histórico durante la II Guerra Mundial, por lo que se puede pasear por un lugar casi intacto a lo largo del tiempo.  Casi todas las calles son peatonales, siendo además Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1978.

Una imagen del centro de Cracovia

Tras visitar el exterior del Teatro Juliusz Słowacki, llegábamos a la hermosísima Rynek (9), la mayor plaza medieval de Europa, con la Basílica de Santa María dándanos esa foto mágica de la ciudad. Desde su torre más alta, cada hora, se oye el sonido de una trompeta. Un sonido llegado desde la Edad Media, en la cuál se avisaba a la población de ataques enemigos. El sonido se detiene de golpe a mitad, y es que según cuenta la leyenda un guardia murió atravesado por una flecha justo cuando entonaba las notas despertando a la ciudad. El toque ha permanecido así en su honor. Volveríamos a ella varias veces durante nuestra estancia, con mucho que ofrecer.

Rynek

Detalle de la Basílica de Santa María

Seguimos visitando el Collegium Maius (10), el edificio universitario más antiguo de Polonia y continuamos nuestro camino bordeando la muralla del centro por Planty Park, una jardín que acompaña toda la cadena defensiva. Por el camino no faltaron las anécdotas sobre seguramente el ciudadano más popular de Cracovia, el que fuera Papa, Juan Pablo II. En sus tiempos, fue un apoyo muy fuerte contra el comunismo y aún hoy es muy recordado y querido. Finalmente acabábamos el freetour de nuevo en la Colina de Wawel.

Interior del Colegio Mallius

Comida callejera en Cracovia: el «Zapiekanka»

Desde el centro histórico pusimos rumbo al sur hacia el barrio de Kazimierz, el que fuera barrio judío hasta la II Guerra Mundial, un lugar lleno de historia y hoy día rejuvenecido con locales de moda donde tomar algo. El último día en la ciudad haríamos un tour por todo el barrio donde os explicaremos más en detalle los entresijos del mismo. Mientras tanto, ese día, pusimos rumbo hacía su plaza principal, Plac Nowy (11), donde es posible degustar un manjar típico de la ciudad: el Zapiekanka.

Plac Nowy

¿Qué es el Zapiekanka? Pues no más que una especie de pizza en baguette, al estilo panini, con una base de champiñones, queso y tomate y todo lo que se le quiera añadir encima. En el centro de la plaza hay una especie de edificio circular bajo donde se pueden comprar en diferentes ventanillas. La plaza en sí es todo un espectáculo. Este tentempié es muy cotizado por jóvenes a altas horas de la madrugada, tras una noche de fiesta en el barrio, sin duda el epicentro de la marcha en Cracovia.

Nuestro zapiekanka, que nos enkanka

Con el estómago lleno seguimos hacía el sur atravesando el Río Vistula por el bonito Puente del Padre Bernatek (12), con estatuas colgadas del mismo. De noche luce espectacular iluminado. Y allí desde el otro lado del río, nos perdimos por algún bar y brindamos por otro día espectacular, como más nos gusta hacer.

Al día siguiente nos trasladábamos hasta el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau¡Casi nada!

 

Polonia y Viena (Austria). Abril 2019. Organización y Planificación

Alojamientos durante nuestro viaje

Transportes en Polonia: ¿Cómo moverse entre las principales ciudades?

Día 1: Varsovia (Polonia).  Ciudad Vieja + Museo Polin + Palacio de la Cultura y la Ciencia + Pawilony Nowy Świat

Día 2: Varsovia (Polonia).  Palacio Wilanow + Parque Lazienki + Plaza de la Ciudad Vieja + Castillo Real

Día 3: Gdansk (Polonia). Freetour + Camino Real + Centro Histórico + Museo de la II Guerra Mundial

Día 4: Gdansk (Polonia). Excursión al Castillo de Malbork + Iglesia de Santa María + AmberSky (Noria)

Día 5: Wroclaw (Polonia). Rynek + Universidad + Duendes de Wroclaw + Panorama de Raclawice

Día 6: Wroclaw (Polonia). Iglesia de Santa María Magdalena + Japanese Garden + Búsqueda de últimos enanos

Día 8: Cracovia (Polonia). Excursión al campo de concentración Auschwitz-Birkenau + Rynek Underground

Día 9: Cracovia (Polonia). Excursión a las minas de sal de Wieliczka

Día 10: Cracovia (Polonia). Basílica de Santa María + Freetour Cracovia Judía

Día 11: Viena (Austria). Museo de Historia Natural + Centro y Catedral + Biblioteca Nacional de Austria

Día 12: Viena (Austria). Palacio Belvedere + Hundertwasserhaus + Prater (Parque de Atracciones) + Vuelta a la Realidad