La ultima parte de nuestro viaje iba a dejar una huella importante en nosotros, nada más y nada menos que la naturaleza en su más puro estado. Un lugar que cualquier viajero debería tener marcado en rojo para disfrutarlo en algún momento de su vida, la selva del Amazonas.

Desde Iquitos al alojamiento

Íbamos a pasar un total de 4 días y 3 noches en Amazon Muyuna Lodge (1), un lodge ubicado en el río Yanayacu un ramal del río Amazonas y que nos llevó un total de 3 horas en lancha rápida alcanzarlo desde Iquitos (2). La sensación de estar un lugar remoto fue brutal desde el minuto 1. Habíamos leído criticas positivas sobre la experiencia en otros blogs y tuvimos clara la decisión. Aunque barajamos otros lodges de similares características, finalmente nos decantamos por este. Eso sí, tal vez un pelín más caro.

Llegando al lodge

Pagamos un total de 1600 soles por persona. Este precio incluía el propio alojamiento, todos los traslados, toda la comida y todas las excursiones que se hacen. Para reservar lo hicimos a través de su web, en ella podéis ver todos los paquetes que ofrecen y sus instalaciones. Cero problemas con los pagos por internet y con la comunicación, reservando con una antelación de 3 meses.

El lodge se compone de diferentes bungalows y una construcción central que sirve como salón común y comedor, todo conectado con pasarelas de madera. A nuestra llegada, nos asignaron un guía, que nos acompañó en todas las excursiones que hicimos. Cada guía está con un máximo de 6 visitantes al mismo tiempo, y son todos habitantes de la zona, conociendo de primera mano todo lo que cuentan. El nuestro se llamaba Albino…¡era un crack!

La Victoriana amazónica

Familia de murciélagos

Cada día hacíamos un total de 3 excursiones, tomando horario de mañana, tarde y noche, con tiempo para descansar entre ellas. Desde buscar un ave con antepasado prehistórico hasta pescar pirañas en el río, pasando por buscar caimanes en las aguas bajo la luna o hacer caminatas en busca de vegetación y fauna. Llegamos incluso a visitar San Juan de Yanayacu, una pequeña aldea/comunidad donde la vida nada tiene que ver con nuestro ajetreado día a día.

En una de las excursiones nocturnas, con un pequeño caiman que tomaron del río para dejarlo luego en su hábitat

Es importante apuntar que todo se encuentra en su hábitat natural, intentando en todo momento no molestar ni hacer nada fueron de lo común, respetando el medio, algo esencial. La cantidad de animales que vimos fue amplísimo. Como dato curioso, hay delfines rosas (o al menos con algunos pigmentos jaja) nadando en el río. Hay una excursión en la que te llevan a verlos y puedes incluso darte un chapuzón.

Fue difícil capturar con la cámara a los delfines

Locales lavando la ropa en el río

Según la época del año, el nivel del río es más o menos alto y las excursiones pueden ir variando. Cuando el agua está alta, es imposible realizar caminatas, realizandose todas en canoa. Sin embargo, tiene que ser algo igualmente espectacular.

Hoacín, un ave con pasado prehistórico

Es muy importante ir bien equipado, elementos imprescindibles como la crema solar, camisetas transpirables, gorras, chubasqueros, etc. Toda esta información nos la dieron directamente cuando reservamos, para que tomásemos nota. Informaos bien a través del lodge que escojáis para no tener problemas (por ejemplo a nosotros nos dejaron botas de agua bien preparadas durante toda la estancia).

Llegamos a ver a un oso perezoso muy bajo de noche. Llovía a mares

Algo que nos ayudó muchísimo durante nuestra estancia fue el zoom tan amplio de nuestra cámara, permitiéndonos captar de cerca muchos momentos, como bien podéis apreciar en las fotos. Si queréis echar fotos cercanas de la fauna y vegetación, haceros con un teleobjetivo, o bien directamente con unos prismáticos.

Podríamos estar horas hablando sobre la experiencia, pero dejaremos que las imágenes del post hablen por si solas. Si tienes alguna duda concreta, sólo tenéis que escribirnos o comentar. Si que es importante saber y hacerse a la idea de que se va a estar en mitad de la naturaleza, por lo que las comodidades son las que son. Si no te gusta todo lo que conlleva, ¡piénsalo dos veces antes de ir!

Un amigo escurridizo

De todo lo que vivimos aquellos días, guardamos con una especial sonrisa una de las noches que pasamos durmiendo bajo el sonido de una tormenta tremenda cayendo sobre nosotros… acompañado de la banda sonora de la selva. Una sensación para siempre y que no tiene precio alguno. Y por supuesto, la gente maravillosa con que la compartimos varios días =)

 

¡Se acababa nuestro viaje! 

 

Perú. Agos-Sept 2018. Organización y planificación

Alojamientos durante nuestro viaje

Día 1: Lima. Miraflores + Cambiar dinero

Día 2: Paracas. Reserva Natural de Paracas

Día 3: Paracas e Ica. Islas Ballestas + Buggy y Sandboarding en desierto de Paracas + Bodega de Pisco + Oasis de la Huacachina

Día 4: Nazca. Líneas de Nazca + Cementerio de Chauchilla + Acueducto de Cantalloc + Planetario Maria Reiche

Día 5: Arequipa. Freetour + Museo Santuarios Andinos + Monasterio de Santa Catalina

Día 6-7: Valle del Colca. Reserva Nacional de Salinas + Mirador de Patapampa + Yanque + Baños termales + Cruz del Cóndor

Día 8: Puno. Lago Titicaca (Isla de los Uros + Isla de Taquile) + Sillustani

Día 9: Cuzco (1). Freetour + Plaza de Armas + Qorikancha + Mercado Central de San Pedro + Barrio de San Blas + Centro de Qosqo de Arte Nativo

Día 10: Cuzco, Valle Sagrado (2). Pisac + Tambomachay + Pukapukara + Q´enqo + Sacsayhuamán

Día 11: Cuzco, Valle Sagrado (3). Chinchero + Moray + Salineras de Maras + Ollantaytambo + Llegada a Aguas Calientes

Día 12: Cuzco, Valle Sagrado (4). Machu Picchu

Día 13: Cuzco y alrededores (5). Montaña Arcoiris o de los 7 colores

Día 14: Iquitos. Amazonas peruano

Día 19: Lima. Plaza de Armas + Monasterio de San Francisco + Parque del Amor + Vuelta a la Realidad