La imponente Viena, con sus palacios, cafés, arquitectura gótica y su aire señorial, nos esperaba como última parada de un viaje que nos había llevado desde Polonia a la capital austriaca. Durante dos días pudimos visitar y conocer lugares tan icónicos como el Barrio de los Museos, el complejo de Hofburg, el Prater o el Palacio Belvedere. En este primer día os contamos la primera de parte de cosas que ver y hacer en Viena en 2 días. Eso sí, ya os adelantamos que nosotros le dedicaríamos al menos 3 días a la ciudad. Os dejamos con la guía de 2 días en Viena, que tendrá continuación en otro post.

Que ver y hacer en Viena en 2 días (I): Alojamiento y transporte

Si aún no lo sabíais, nosotros os lo chivamos: Viena es una ciudad cara. Es por ello que encontrar un alojamiento a buen precio y céntrico puede resultar una tarea complicada. De ahí que la mejor opción sea tomarlo un poco más alejado pero buscando buena conexión vía metro. Nosotros elegimos el Wombats City Hostel Vienna – The Lounge (1), un hostel con ambiente joven y unas instalaciones muy completas, incluyendo un bar en el sótano. Super recomendable. Pagamos un total de 126,14€ por dos noches en habitación doble con baño privado.

Alojamiento barato en Viena

Nuestra habitación en Viena

De igual manera, hay que tener cuidado con los restaurantes si no queremos que le den una paliza al presupuesto. Lo mejor es informarse con anterioridad y no meterse en la primera opción que se vea sin antes consultar la carta. Nosotros tiramos de comida rápida. Una buena opción es Vapiano, una cadena italiana afincada en varios países que ofrece comida rica por buenos precios.

El transporte en Viena funciona muy bien, habiendo metro (U-Bahn), tranvía y autobuses que conectan prácticamente cualquier sitio. Un billete sencillo cuesta alrededor de 2,50€, aunque si vais a estar varios días os puede compensar un abono. Nosotros tomamos un abono de 48 horas por 14,10€ por persona. En concreto  lo compramos en una máquina de la primera estación de metro que pisamos, incluyendo el español como idioma. Muy sencillo. Tenéis toda la info en la web oficial de transporte de la ciudad.

Como moverse en Viena

Comprando los billetes de 48 horas

Que ver y hacer en Viena en 2 días (I): Principales lugares turísticos 

En esta guía de 2 días en Viena os dejamos todo lo imprescindible para poder visitar la ciudad, así como info adicional para poder completar una visita de más días.

Llegábamos a Viena a las 8.00h, directos desde Cracovia en bus nocturno. Desde la estación Vienna Internnation Busterminal (2) íbamos a tomar el metro directos a nuestro hotel. Tocaba dejar las maletas, tomar transporte al centro y comenzar unas 48 horas muy completas. Nuestra primera parada nos llevaría hasta Maria-Theresien-Platz, en pleno Barrio de los Museos.

Visitando el Museo de Historia Natural

Si hay algo que a Viena no le falta son museos enfrascados en edificios impresionantes. En una misma plaza podemos apreciar dos edificios neoclásicos gemelos que albergan, por un lado, el famoso Kunsthistorisches Museum o Museo de Historia del Arte (3), con colecciones desde la Roma clásica hasta el Renacimiento, y, por otro, el Naturhistorisches Museum o Museo de Historia Natural (4). Como colofón encontramos en la misma plaza el MuseumsQuartier (5), un espacio cultural con museos, cafés, tiendas y restaurantes.

Exterior del Kunsthistorisches Museum

Exterior del Kunsthistorisches Museum

Por falta de tiempo, tuvimos que decidirnos por uno, saliendo victorioso el Museo de Historia Natural, un espacio que cubre 4000 millones de años de historia natural con salas repletas de minerales, fósiles, esqueletos de dinosaurios o fragmentos de meteoritos. Y por si fuera poco, el edificio en sí es espectacular. Toda la info y horario, además de entradas, están accesible a través de la web oficial del museo. Nosotros pagamos 12€/persona. Ni que decir tiene que nos quedamos con muchas ganas haber visitado su edificio gemelo.

Interior del Museo de Historia Natural de Viena

Interior del Museo de Historia Natural

Dinosaurios en el Museo de Historia Natural de Viena

Eligiendo a que visitante desayunarse ese día

Hofburg y alrededores: la grandeza de los Habsburgo

Desde allí fuimos directos al centro, atravesando el impresionante complejo palaciego de Hofburg (6), un castillo fortificado del siglo XIII, donde residió la dinastía de los Habsburgo  hasta 1918. Todo el lujo y grandeza del imperio austriaco hecho construcción. Una exageración de derroche y virtuosidad. El complejo alberga muchos museos y puntos diferentes a visitar, tales como el Museo de Sisi, los Apartamentos Imperiales o la Colección de Plata. Tenéis la info y entradas en la web oficial. De nuevo, por tiempo, no llegamos a visitar nada de esto, dejándonos simplemente llevar por sus caminos al aire libre.

Hofburg

Una de las fachadas del complejo

Centro Histórico: Stephansdom, la Catedral de Viena

El centro histórico de Viena está repleto de tiendas de firmas caras, calle adoquinadas, edificios barrocos y otro capa de lujo extra. Un lugar donde pasear mirando más que gastando, con la cartera bien guardada para no llevarse sustos. Y como punto dominante y central, la majestuosa Catedral de Viena o Stephansdom (7).

Catedral de Viena o Stephansdom

Detalle exterior de la Catedral de Viena

Su vista exterior, con su tejado lleno de azulejos formando patrones triangulares nos dejó maravillados. Su interior gótico no se queda atrás, siendo el púlpito de piedra datado de 1515 su obra más impresionante. Especial atención al pasamanos, repleto de sapos y salamandras, símbolos de la lucha entre bien y mal. Visitarla es completamente gratis, aunque hay zonas como las catacumbas o la torres que requieren  de entrada de pago. Tenéis toda la info de horarios y precios en la web oficial, en español.

Interior de la Catedral de Viena

Interior de la Catedral de Viena

Púlpito de la Catedral de Viena

Púlpito (o pulpo chico)

Saliendo del templo y bordeándolo, llegamos hasta la Torre Sur (Südturm) de la Catedral, a la que es posible acceder tras su pago correspondiente de 6€/persona. Fue al único punto que accedimos en el que hacía falta pagar. Aunque las vistas son buenas, te encuentras en todo momento apreciándolas en el interior de la torre a través de ventanas rejadas por lo que nos llevamos una pequeña decepción.

Torre Sur de la Catedral de Viena

Vistas desde la Torre Sur de la Catedral

La mejor heladería de Viena

Tras salir de la Catedral, nos perdimos a pie un rato por todo el centro, dejándonos llevar entre edificios señoriales. Sin embargo, hicimos una parada digna de mención en la considerada mejor heladería de Viena, Zanoni & Zanoni (8). Si os coge buena temperatura, ¡ni os lo penséis! El de vainilla está de escándalo.

Heladería en Viena

¡Estaban riquísimos!

La impresionante Biblioteca Nacional de Austria

Si tuviéramos que aconsejar sólo un lugar en Viena, sin duda sería la impresionante sala Prunksaal (gran salón) de la Biblioteca Nacional de Austria (9). Una sala construida a principios del siglo XVIII que alberga 200.000 volúmenes. Una maravilla para todas esas personas que aman la lectura. Por entrar en esta sala pagamos un precio de 8€/persona.

Gran Sala de la Biblioteca Nacional de Austria

Detalle de la Gran Sala de la Biblioteca Nacional de Austria

Detalle del Gran Salón

Hay otros lugares de la Biblioteca Nacional que se pueden visitar como el Museo del Papiro o el Museo de la Literatura, aunque no todos se encuentran en el mismo edificio. Tenéis toda la info de horarios y precios en su web.

Techo de la Gran Sala de la Biblioteca Nacional de Austria

Techo del Gran Salón en su zona central. Maravilla

Atardecer frente a Karlskirche cerveza en mano

Aunque no pudimos visitar su interior, si que pudimos deleitarnos con la fachada exterior de la más que famosa Staatsoper (10), el edificio que alberga la Ópera Nacional de Viena. Tendremos que volver para poder asistir a alguna de sus muchas representaciones. Para quien este interesado, tiene toda la info a través de su web. ¡En el momento de nuestra visita proyectaban una obra al exterior mediante una pantalla gigante!

Opera de Viena

Habiendo pasado la noche anterior en bus, las horas empezaban a pasar factura, aunque no podía faltar una cervezita en un lugar privilegiado antes de acabar el día. Ese lugar era Karlskirche (11), una iglesia barroca con un exterior impresionante. Si además le sumamos su reflejo en el pequeño lago artificial a sus pies, la maravilla se multiplica. Fue un momento único sentarnos a descansar y ver como caía el sol sobre la ciudad, terminando de organizar el siguiente día antes de irnos a descansar.

Karlskirche, Viena. Iglesia reflectante

Karlskirche, Viena. Iglesia reflejada en el lago

Karlskirche, Viena. Iglesia reflejada en el lago

 

¡Tocaba reponerse y prepararse para un segundo día en Viena!