En este segundo día por los alrededores de Cusco íbamos a seguir descubriendo yacimientos y curiosidades, aunque a diferencia del día anterior, esta vez lo hacíamos en un tour organizado por agencia. De este modo, visitaríamos lugares como Chinchero, Moray, las salineras de Maras o Ollantaytambo. En nuestro caso, aunque el tour que cogimos seguía luego hasta Pisac (que nosotros ya habíamos visita el día anterior), nosotros nos quedamos en Ollantaytambo para coger el tren hasta Aguas Calientes, el pueblito que da acceso a Machu Picchu.

Tour al Valle Sagrado desde Cusco: Ollantaytambo y otros

Puntos del día

Tour al Valle Sagrado desde Cusco: Chinchero + Moray + Salineras de Maras + Ollantaytambo

La razón para hacerlo con agencia, era aprovechar al máximo el tiempo. En Cusco (1) hay muchas y lo mejor que se puede hacer es ir preguntando y comparando precios. Nosotros la cogimos el día anterior por la tarde con una que se encontraba en la Plaza de Armas, Machupicchu Reps, por 70 soles/persona con almuerzo incluido (había un par de cosas que no estaban incluidas que las detallamos adelante). La chica de la agencia que nos atendió se llamaba Margot y fue bastante simpática.

Una mujer andina en Chinchero

Una mujer andina en Chinchero

Así pues, a las 6.30h nos recogieron en la propia puerta de la agencia. El tour tenía lugar en una van y un guía nos acompañaba en todo momento para explicarnos los diferentes puntos. Ni que decir tiene que pasaríamos por todos los puntos del día con bastante rapidez y sin adentrarnos mucho, como es habitual en este típico tour con tan poco tiempo y tantos lugares. Si se tienen más días, merece la pena hacerlo por libre.

Laguna de Piuray

Nuestra primera parada fue la Laguna de Piuray (2), un remanso de paz que reflejaba el sol de la mañana y que nos dejaba una bella estampa. Para verla, entramos a través de una casa  tras pagar 3 soles para ello. Nos dieron una bebida caliente y seguimos nuestro camino.

Chinchero y visita a una fábrica textil tradicional

De ahí seguimos a Chinchero (3), una típica aldea andina con terrazas y muros incas. Para entrar hace falta el boleto turístico, el cual ya os habíamos ido explicando los dos días anteriores. Si no, se puede adquirir allí mismo. En la plaza central, desde las que se obtiene unas vistas muy chulas de los alrededores, se monta un mercado algunos días, siendo el principal día el domingo. Al ser tan temprano, no estaba aún del todo montado cuando nos fuimos.

Chinchero, con sus terrazas y vistas del valle

En Chinchero, chincheriéndonos mucho

En el mismo Chinchero, visitamos una fabrica textil donde nos enseñaron como preparan y tejen los diferentes materiales y como producen algunos colores. Por ejemplo consiguen rojo con la cochinchina del cactus y otras tonalidades del mismo añadiéndole gotas de limón. Fue bastante interesante. En la tienda tenían muchos productos chulos.

Fabrica textil en Chinchero

Esta chica nos hizo una presentación espectacular

Fabrica de textil en Chinchero, tonos de rojo

Mostrando varios tonos de rojo

Moray

Tras rato en carretera alcanzamos los impresionantes bancales de Moray (4), al mas puro estilo anfiteatro. Este lugar es también accesible a través del boleto turístico. Estos puntos fueron creados de modo que hubiera diferentes microclimas en cada una de las alturas, con la teoría de que se usaran por los incas a modo de laboratorios de cultivo. De los que vimos, los que mas nos gustaron fueron aquellos que se encuentran en peor estado, y por tanto más vírgenes. Un lugar muy top.

Moray

Sin restaurar tienen mayor encanto

Moray y su principal bancal o terrazas

El principal bancal de la zona

Salineras de Maras

Desde allí seguimos hasta seguramente el punto más instagrameado de todos: las Salineras de Maras (5). Este lugar era el otro no incluido, por lo que tuvimos que pagar 10 soles/3€ para entrar. Se encuentra en una colina y está formado por cientos de salinas que lo hacen espectacular. Si nunca se ha visto un complejo como este, impresiona aún más y merece mucho la pena.

Salineras de Maras

Salineras de Maras

Ollantaytambo

Con el estómago pidiendo a gritos sustento, nos llevaron hasta un buffete en Urubamba, incluido en el precio. Nos sentamos en el jardín a comer y disfrutamos de una comida bastante rica y de una compañía aún mejor. Y como siguiente punto y último llegamos hasta Ollantaytambo (6), con unas ruinas espectaculares y desde donde tomábamos el tren hasta Aguas Calientes.

Vista de Ollantaytambo desde la cima de las ruinas

Vista de Ollantaytambo desde la cima de las ruinas

Sus ruinas se encuentran en laderas que sirven de mirador hasta la propia aldea y su extensión y conservación resultan muy llamativas. Lo bueno de que el tour continuara sin nosotros, es que estas si que tuvimos tiempo para recorrerlas a nuestro aire con total tranquilidad. Pensar en como fueron capaces los incas de construir semejantes complejos sin la tecnología moderna hace que uno se replantee muchas cosas.

Ollantaytambo ruinas

Unas piedras enormes y precisas, una locura pensar en como lo hicieron hacen tantos años

Bajo las ruinas se encuentra un mercado, donde estuvimos paseando. Hicimos un poco de tiempo tomándonos una cerveza en una terraza con vistas de un bar de los alrededores con José y Ali, una pareja que habíamos conocido en Cusco en el freetour dos días atrás. Con ellos compartimos el tour de ese día y la visita a Machu Picchu del día posterior. Una gozada de atardecer.

Mercado de Ollantaytambo

Mercado de Ollantaytambo

Tren a Aguas Calientes desde Ollantaytambo: llegábamos a las ruinas de Machu Picchu

Una vez en la estación, tomamos el tren de las 19.27h con la compañia Inca Rail hasta Aguas Calientes (7), donde una vez allí cenamos algo y nos fuimos directos a descansar a nuestro hotel, El Tambo Machupicchu. Tocaba madrugar y mucho para el plato fuerte del viaje y de una vida viajera: Machu Picchu. En el post del siguiente día os explicaremos todos los detalles de como llegar en tren, precios y posibilidades, para que este todo reunido en una misma entrada.

¡Qué nervios teníamos!